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Cremación ¿cambio cultural o desafío teológico?

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Por. Victor Almanzar

La muerte es una realidad universal, y a la vez, una de las más sensible de la experiencia humana, a lo largo de la historia, cada cultura ha desarrollado formas particulares de honrar a sus difuntos. Hoy en día la cremación ha ganado popularidad en muchos lugares, por razones económicas, ecológicas, de salud. Sin embargo, muchos creyentes se preguntan ¿qué dice la biblia?  ¿Es la cremación una práctica contraria a la fe cristiana? Veamos una realidad cultural que gana auge en el mundo y su perspectiva bíblica.

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El origen de la cremación se sitúa entre 2200 – 750 a.C las evidencias arqueológicas en Europa se remontan a 17000 años de antigüedad.

Los griegos consideraban esta práctica como una purificación del alma, y en la cultura india se consideraba liberación del alma.

Los romanos la adoptaron de los griegos, en la sociedad romana tenía un aspecto económico ya que a los ricos se le cremaba en el día y a los pobres en horas de la noche.

En Europa se reprobó durante mucho tiempo la cremación por la influencia del judaísmo. Los judíos la prohibían, ellos no permiten guardar cenizas en el cementerio judío, además para ellos las tradiciones del luto no se puede hacer si el cuerpo se ha incinerado.

La cremación moderna surgió a finales del siglo XIX, en 1873, el profesor italiano Brunetti de Pauda inventó una cámara especial presentada en Viena, y en 1878 se construyó el primer crematorio moderno en Wolking Gran Bretaña.

En estados unidos y muchos países de occidente, esta práctica es más considerada por considerarse, eficiente, económica e higiénica, en ocasiones por enfermedades contagiosas o pandemia la incineración es aceptada.

La iglesia católica aceptó la cremación en el 1960 a pesar de que por mucho tiempo se sentenció a diferentes personalidades del ámbito científico y religioso a morir incinerados en 1415 Jan Hus fue quemado por cuestionar las prácticas y la corrupción de la iglesia, esto lo convirtió en un precursor del protestantismo. Giordano Bruno en el siglo XVI la inquisición romana lo condeno por herejía y fue quemado, así muchos otros fueron llevados a la hoguera acusados de herejes, brujos o negar algunos dogmas religiosos.

La biblia ni prohíbe ni aprueba la cremación, pero encontramos algunos pasajes donde por profanación, juicio o circunstancias externas se realizaban (1 Samuel 31:8,13- Josué 7;25). Lo común en la tradición bíblica es la sepultura bajo tierra o cuevas, los ciervos de Dios eran enterrados ej. Abraham, Jesús, incluso la biblia relata que Abraham compró la cueva de Macpela para sepultar a Sara (Genesis 23) Jacob y José pidieron ser enterrados en la tierra prometida (Genesis 49-50) Jesús fue sepultado en un sepulcro nuevo (Juan19;38,42). En la cultura hebrea, la sepultura no era solo una práctica sanitaria, sino un acto de honor y esperanza. El entierro del cuerpo reflejaba dignidad y respeto.

Lo cierto es que la cremación se ha convertido en una práctica cada vez más común dentro de la sociedad occidental, impulsada por factores económicos, culturales, ambientales y transformación de creencias tradicionales sobre la muerte. Este cambio refleja una sociedad más diversa y alejada de los principios del cristianismo, donde las decisiones relacionadas con el final de la vida están cada vez más vinculadas a la autonomía personal y preferencias familiares.

La desaparición progresiva de ciertos rituales funerarios puede influir en la manera en que se procesan los duelos. El debate sobre la cremación trasciende la simple elección de un método de disposición de un cuerpo y se relaciona con cuestiones más profundas acerca de la dignidad humana, la memoria, la espiritualidad y el significado de la muerte.

La cremación es un reflejo de los cambios en los valores sociales, principios bíblicos, las estructuras familiares y las concepciones sobre la vida y la trascendencia.

El autor, es pastor y escritor.