
Santo Domingo, RD. — Tras varias semanas de denuncias y manifestaciones sociales, el presidente Luis Abinader dispuso la “detención inmediata” de cualquier actividad vinculada al proyecto minero Romero, ubicado en la provincia de San Juan.
El mandatario explicó que la decisión se fundamenta en lo establecido por la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, la cual contempla que un proyecto de esta naturaleza no debe continuar si enfrenta un rechazo masivo de la población.

“Este Gobierno escucha. Escucha con atención, con respeto y con responsabilidad. Y cuando la ciudadanía expresa inquietudes y preocupaciones, nuestro deber es actuar con prudencia y transparencia”, expresó el jefe de Estado.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Abinader aclaró que, durante su gestión, el proyecto se ha mantenido únicamente en fase de evaluación ambiental, sin que exista autorización para su explotación.
El presidente también precisó que la iniciativa no es reciente, ya que se remonta a concesiones de exploración otorgadas en 2005 y ratificadas en 2010, durante los gobiernos del expresidente Leonel Fernández. Asimismo, indicó que en los años 2015 y 2018, bajo la administración de Danilo Medina, se renovaron dichas concesiones y se autorizaron estudios técnicos que permitieron delimitar el alcance del proyecto.
La medida del Gobierno se produce luego de una multitudinaria marcha-caravana realizada el pasado domingo en San Juan de la Maguana, donde cientos de ciudadanos expresaron su rechazo a la iniciativa minera.
Los manifestantes partieron desde el Arco del Triunfo y recorrieron varias calles del municipio hasta llegar al muro de la Presa de Sabaneta, donde reiteraron su oposición al proyecto Romero, ubicado en la Cordillera Central.
El proyecto minero era impulsado por la empresa canadiense GoldQuest Mining Corp, a través de su filial en República Dominicana. Según la compañía, el yacimiento contiene oro, cobre y plata, con reservas estimadas en 1.1 millones de onzas, valoradas en aproximadamente 5,000 millones de dólares.
GoldQuest proponía desarrollar la extracción mediante minería subterránea, argumentando que este método generaría un menor impacto ambiental en comparación con la minería a cielo abierto.




