
Por José Daniel Martínez.
Todo el día ando triste, cabizbajo y deprimido… Estoy completamente molido y sin fuerzas; ¡mis quejas son quejas del corazón! Señor, tú conoces todos mis deseos, ¡mis suspiros no son un secreto para ti! Mi corazón late de prisa, las fuerzas me abandonan, ¡aun la vista se me nubla!… En verdad, estoy a punto de caer; mis dolores no me dejan ni un momento.”
(Salmo 38:6, 8-10, 17; DHH)
La “depresión espiritual” como esos períodos de profunda tristeza, desánimo, angustia o sensación de abandono que también experimentaron hombres de Dios. Ej. David, Elías, y aun Pablo.
Pablo habla de estar “abrumados sobremanera” (2 Co. 1:8), quietar el aguijón:” Bástate mi Gracia, mi poder se perfecciona en tu debilidad” La defensa delo ministerio, judío de judío y fariseo de fariseo. ¿Qué pasó con los tres años de San Pablo desde su conversión, rechazo en Jerusalén, el encontronazo con Pedro, hasta su decisión de ir a predicar a los gentiles?
Preguntas de Reflexión
¿Qué personajes de la Biblia tuvieron depresión?
¿Qué profeta sufrió de depresión?
¿Qué dice Dios de las personas con depresión?
¿Qué personajes bíblicos han experimentado ansiedad?
¿Ha perdido el interés o el placer en hacer las cosas que antes disfrutaba?
¿Se ha sentido con frecuencia decaído, deprimido o sin esperanzas?
¿Tiene problemas para dormir, se despierta muy temprano o duerme demasiado?
¿Se siente cansado o con muy poca energía casi todos los días?
¿Ha notado cambios significativos en su apetito o peso corporal?
¿Experimenta sentimientos de culpa, inutilidad o frustración excesiva?
Frases de Reflexión:
«La depresión es un precio infernal para despertar a la vida.» — Matt Haig
«La tristeza es un muro entre dos jardines.» — Khalil Gibran
«No eres tus pensamientos.» — Eckhart Tolle
«La recuperación no es lineal. A veces tendrás días malos y querrás rendirte.» — The Depression Project.
La depresión física. Emocional y espiritual es un fenómeno complejo de personalidad que puede ser por carencias de algún químico o dificultades psicológicas o espirituales. JDM.
Pasajes clave de la biblia
Los que te puedo decir es que la depresión está en la biblia.
1era de Reyes 19:4: Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh, Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
Salmos 34:18: Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
Salmos 42:5: ¿Por qué te abates, oh alma mía,
¿Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación y Dios míos.
Proverbios 12:25: La congoja en el corazón del hombre lo abate;
Mas la buena palabra lo alegra.
Dice el Salmos 42 del tema: Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
2 mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
3 fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
4 me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios,
Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación y Dios míos. Salmos 42:1-5.
Funciones:
Agotado los recursos vitales o se ha sufrido una pérdida irreparable.
Corte de metas inalcanzables: Obliga a la persona a detenerse cuando persigue un objetivo que le causa daño o que ya no es viable.
Señal de alarma interna: Funciona como un llamado de atención urgente para replantearse el estilo de vida, los límites y las relaciones personales.
Consecuencias y Realidad Clínica
Parálisis emocional: Aunque busca proteger, a menudo aísla a la persona y obstaculiza su funcionamiento diario.
Pérdida de sentido: Reduce la capacidad de sentir placer (anhedonia) y genera un profundo desgaste físico y mental.
Necesidad de apoyo: Superar este estado requiere herramientas psicológicas y, en muchos casos, acompañamiento profesional especializado.
Etimología: La palabra ≪depresión≫ no está explícitamente en la Biblia. El término es un tanto reciente y ahora la reconocemos como un síndrome caracterizado por una tristeza profunda*.
Pero pese a que no hay una mención literal, podemos entender que algunos personajes bíblicos sufrieron de depresión en cierto punto de sus vidas. Jesús mismo pasó por esto en los momentos previos a su crucifixión. Les dijo a sus discípulos que estaba triste hasta la muerte y sentía agonía (Mateo 26:36-46; Marcos 14:32-42; Lucas 22:39-46). Y algunos estudiosos han clasificado esta escena como un cuadro depresivo.
El Salmos 34 dice: Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.
2 en Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
3 engrandeced a Jehová conmigo Y exaltemos a una su nombre.
4 busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
5 los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados.
6 este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
7 el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
8 gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
9 temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.
10 los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Causas:
- Problemas económicos.2. Problemas familiares.3. Problemas de salud.4. Problemas matrimoniales.5. Diversas pruebas o situaciones difíciles de la vida.6. El pecado y el sentimiento de culpa.7. Una autoestima negativa.8. No sentirse aceptado.
Un problema complejo
No podemos ver la depresión como toda espiritual, o toda biológica, ya que usualmente es una combinación de ambos componentes. El cuerpo y el alma están entrelazados. La depresión aumenta la oscuridad típica de la mente caída, resultando en un corazón más duro y egocéntrico. Nuestro corazón nos engaña (Jeremías 17:9). Sentimos una especie de nube de duda y temor siempre encima, y una neblina que no nos deja ver las cosas como son. Comenzamos a pensar que esto nunca se irá. Los problemas parecen más grandes que las promesas de Dios, y las heridas y el dolor vencen nuestra fe. Como resultado, perdemos de vista que este mundo no es nuestro hogar. En vez de buscar las razones para alabar al Señor, preferimos maldecir nuestra crisis. Sin embargo, aún en medio de tan grande sufrimiento, los cristianos podemos hallar gozo y esperanza.
Consecuencias: La depresión puede llevar a una persona a experimentar un profundo estado de tristeza, abatimiento y desesperanza, concentrando gran parte de sus pensamientos y emociones en los problemas, pruebas o situaciones que está atravesando. Ahora bien, considero importante aclarar algo: un cristiano que atraviesa depresión no significa necesariamente que haya negado la fe o que haya dejado de confiar en Dios. Una persona puede amar a Dios, tener fe y aun así atravesar momentos de profundo quebranto emocional. La misma Biblia nos muestra a hombres de Dios que experimentaron momentos de gran angustia. David dijo: “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios” (Salmo 42:5). También vemos al profeta Elías atravesando un momento de profundo desánimo y agotamiento, de la depresión hasta el suicidio. Amas causas de muerte de amplio espectro según las estadísticas en el mundo.
Personajes Bíblicos: La depresión en el mundo cristiano no es una falta de fe ni un castigo. La Biblia muestra que grandes hombres y mujeres de Dios sufrieron profunda tristeza, angustia y deseos de morir. La fe convive con el dolor humano en un mundo difícil.
Personajes bíblicos que sufrieron depresión
Elías: Tras una gran victoria espiritual, sintió miedo, agotamiento y pidió la muerte. Dios lo atendió con descanso y alimento. El profeta Elías cayó en la desesperación y le pidió a Dios que le quitara la vida:
Además, el profeta Elías experimentó un período de profunda desesperación y desolación. En el Primer Libro de los Reyes, Elías se ve obligado a esconderse tras su enfrentamiento con los sacerdotes del dios pagano Baal. Durante este tiempo escondido en el desierto, Elías cae en una profunda depresión y expresa el deseo de morir.
1 Reyes 19:4 «Pero él mismo se fue al desierto un día de camino. Llegó a un arbusto de retama, se sentó debajo de él y oró pidiendo morir. “Ya basta, Señor”, dijo. “Quítame la vida; no soy mejor que mis antepasados”».
David: Escribió salmos de profundo dolor, sintiendo su alma abatida y distante de Dios. Sin embargo, el rey David expresa con frecuencia sentimientos de profunda tristeza y desesperación en el Libro de los Salmos:
En el Salmo 6:6-7, escribe: «Estoy agotado de tanto gemir. Toda la noche inundo mi lecho con llanto y empapo mi cama con lágrimas. Mis ojos se debilitan de tristeza; desfallecen a causa de todos mis enemigos».
Salmo 13:2: «¿Hasta cuándo tendré que luchar con angustia en mi alma, con tristeza en mi corazón cada día?»
Job: Perdió todo y maldijo el día de su nacimiento, sumido en luto y melancolía. La vida de Job es una profunda meditación sobre el sufrimiento humano:
En el libro de Job, el personaje principal es descrito como un hombre justo, temeroso de Dios y que se aparta del mal. Goza de riquezas, una familia numerosa y una reputación respetada en su comunidad. Sin embargo, Satanás desafía a Dios y cuestiona la rectitud de Job, sugiriendo que Job sirve a Dios solo por su prosperidad. Dios permite que Satanás ponga a prueba la fe de Job quitándole sus posesiones, sus hijos y, finalmente, su salud. La vida de Job da un vuelco al experimentar una profunda pérdida y aflicción física.
En el capítulo 7 de Job, Job se dirige directamente a Dios, expresando su dolor y tristeza, implorando alivio a su sufrimiento. Describe sus días como llenos de desesperanza y desilusión.
Job 11:16: «Por tanto, no callaré; hablaré en la angustia de mi espíritu, me quejaré en la amargura de mi alma… Desprecio mi vida; no quisiera vivir para siempre. Déjenme en paz; mis días no tienen sentido.»
Jeremías: Conocido como el profeta llorón, lamentó amargamente su propia existencia.
Ana: Su esterilidad le causó una profunda amargura y llanto constante antes de ser escuchada por Dios. La vida de Hannah está marcada por la angustia de un anhelo insatisfecho:
Ana era una mujer devota y fiel a Dios, cuya vida estuvo marcada inicialmente por la angustia. Era una de las dos esposas de Elcana, quien enfrentaba una lucha profundamente personal: era estéril e incapaz de concebir un hijo. El dolor de Ana se veía agravado por el estigma social y emocional que esta condición conllevaba en su sociedad. Penina, la otra esposa de Elcana, en cambio, sí podía concebir y se burlaba de Ana por su infertilidad. En la época de Ana, las mujeres que no podían tener hijos eran despreciadas y tratadas como ciudadanas de segunda clase. Ana no podía tener hijos y esto la llevó a una tristeza tan profunda que su esposo notó el cambio en su estado de ánimo:
«¿Por qué lloras, Ana? —le preguntaba Elcana—. ¿Por qué no comes? ¿Por qué estás desanimada? ¿Solo por no tener hijos? Me tienes a mí, ¿acaso no es mejor que tener diez hijos?». 1 Samuel 1:8 (NTV)
1 Samuel 1:10-11: «En su profunda angustia, Ana oró al Señor, llorando amargamente. E hizo un voto, diciendo: “Señor Todopoderoso, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva y acordarte de mí, y no te olvidas de tu sierva, sino que le das un hijo, entonces yo lo consagraré al Señor todos los días de su vida, y jamás se usará navaja sobre su cabeza”».
Jonás: Experimentó un enojo tan profundo contra Dios que deseó morir.
No todos los personajes bíblicos sufrieron de depresión a causa de algo que les afectó en nivel personal. Jonás se enojó cuando vio que Dios perdonó a la gente de Nínive. Su enfado fue tal que llegó prefirió la muerte (Jonás 4). A primera vista, su comportamiento no parece ser el de una persona deprimida. No obstante, los estudiosos han descubierto que una manifestación de la depresión es el enojo. La ira puede ser una forma de canalizar la tristeza y muchos pueden no estar al tanto de ella. Rechazo a Nínive, el gran pez, y la calabacera.
jeremías: Jeremías presenció la devastación de Jerusalén y de su pueblo, y cayó en una profunda angustia emocional:
Jeremías era conocido como el «profeta que llora», encargado de la responsabilidad de ser mensajero de Dios. Su ministerio profético coincidió con un período de gran agitación y crisis nacional en Israel, presenciando la inminente destrucción de Jerusalén y el exilio de su pueblo por los babilonios. Jeremías enfrentó una oposición implacable, rechazo y persecución por su impopular mensaje de juicio y destrucción inminente. Experimentó una profunda sensación de aislamiento, pues a menudo se encontraba solo en sus convicciones, con pocos aliados o partidarios. Sus profecías finalmente se cumplieron y tuvo que presenciar la devastación de su amada ciudad y el sufrimiento de su pueblo.
La angustia de Jeremías es palpable en sus escritos, tanto en el Libro de Jeremías como en el Libro de las Lamentaciones.
Jeremías 20:14-18: «¡Maldito sea el día en que nací! ¡Que el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito! ¡Maldito sea el hombre que le dio la noticia a mi padre, que lo llenó de alegría diciéndole: “Te ha nacido un hijo”! ¡Que ese hombre sea como las ciudades que el Señor destruyó sin piedad! ¡Que oiga lamentos por la mañana, gritos de guerra al mediodía! Porque no me mató en el vientre, sino que mi madre fue mi sepulcro, y su vientre permaneció abierto para siempre. ¿Por qué salí del vientre para ver tribulación y tristeza, y para terminar mis días en la vergüenza?»
Finalmente, en Salmos 31:9-24, escribe: «Ten misericordia de mí, Señor, porque estoy angustiado; mis ojos se debilitan por la tristeza, mi alma y mi cuerpo por el dolor. Mi vida se consume en la angustia, y mis años en gemidos; mis fuerzas desfallecen a causa de mi aflicción, y mis huesos se debilitan”. Tratamos la depresión, puede empeorar con el tiempo y tener graves consecuencias, como un mayor riesgo de abuso de sustancias, deterioro del funcionamiento diario e ideas y conductas suicidas. LA DEPRESION ES UN PASO AL SUICIDIO DONDE LA VIDA NO VALE NADA.
Bibliografía de consulta:
American Psychiatric Association – Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5)
Aaron T. Beck – Terapia cognitiva de la depresión (obra fundamental de la psicología clínica)
Andrew Solomon – El demonio de la depresión: Un atlas de la enfermedad (perspectiva humana, social y científica)
Enfoque Integrador: Espiritualidad y Psicología
Rafael Pardo – Espiritualidad para la depresión (conecta la lectura creyente con la Terapia de Aceptación y Compromiso)
Ignacio Larrañaga – Del sufrimiento a la paz (aborda el tránsito por crisis emocionales profundas y el valor de la ayuda profesional)
Aaron Kheriaty – The Catholic Guide to Depression (abordaje integral que armoniza la gracia, la fe y la psiquiatría moderna
Daniel y Rota. 2022: Salud Mental y Fe, (Spanish Edition), USA.





