
Santo Domingo, República Dominicana.— El presidente de la República, Luis Abinader, encabezó en el Palacio Nacional un encuentro de oración por la República Dominicana, al que asistieron líderes de la comunidad evangélica y de la Iglesia católica, en una jornada convocada con el propósito de elevar plegarias por la paz, la protección y el bienestar de la nación.
Durante sus palabras en el encuentro, el mandatario agradeció la presencia y participación de las iglesias y destacó la importancia de que los dominicanos puedan unirse en oración, independientemente de sus responsabilidades, posiciones o funciones dentro de la sociedad.
“Todos en algún momento de nuestras vidas hemos necesitado detenernos y pedir ayuda a Dios”, expresó Abinader, al señalar que la preocupación, la incertidumbre y el cansancio son experiencias que alcanzan a todas las personas, sin importar el cargo que ocupen.
El presidente afirmó que la jornada de oración adquiere un significado especial por realizarse en el Palacio Nacional y porque recuerda que “la fe no nos aparta de la realidad, nos da fuerzas para enfrentarla y para transformarla”.
Asimismo, sostuvo que ante los ojos de Dios todas las personas son iguales y resaltó que el propósito del encuentro era orar por sabiduría, renovar las esperanzas, pedir protección ante los desastres naturales y clamar por una República Dominicana en paz.
Abinader manifestó que la oración debe estar acompañada de acciones concretas y servir como guía para quienes tienen responsabilidades públicas.
“La oración que llega al corazón también tiene que reflejarse en nuestras acciones con sabiduría”, afirmó.
En ese sentido, pidió a Dios sabiduría para tomar decisiones con humildad, fortaleza para enfrentar las dificultades y sensibilidad para no acostumbrarse al sufrimiento de la población.
El jefe de Estado también elevó una oración por las familias dominicanas, especialmente por quienes atraviesan enfermedades, momentos de angustia o dificultades, así como por los jóvenes, los adultos mayores y todas aquellas personas que necesitan recuperar la esperanza.
“Quiero pedir también por cada familia dominicana, por quienes atraviesan una enfermedad, por quienes viven momentos de angustia, por nuestros jóvenes, por nuestros adultos mayores y por quienes hoy necesitan una razón para recuperar la esperanza”, expresó.
El mandatario manifestó su confianza en la República Dominicana y en su gente, destacando que el país está lleno de personas buenas y creyentes.
Durante su intervención, hizo además un llamado a que la jornada no concluyera simplemente con el tradicional “amén”, sino que ese momento se transformara en un compromiso personal y colectivo con el servicio a los demás.
“Que ese amén sea también un comienzo, que sea un compromiso, una decisión de salir de aquí más dispuesto a escuchar, más dispuesto a ayudar, más dispuesto a perdonar y más dispuesto a servir”, expresó.
El presidente Abinader concluyó sus palabras pidiendo la bendición de Dios sobre la República Dominicana y sobre todos los participantes en el encuentro, reiterando así el llamado a fortalecer la unidad, la esperanza y la solidaridad en favor de la nación.
La actividad reunió a representantes de las principales expresiones de la comunidad cristiana dominicana, en un ambiente de unidad y reflexión espiritual, con el propósito común de orar por el presente y el futuro de la República Dominicana.





