
El encuentro, organizado por la Pastoral de la Mujer de la Alianza Evangélica Dominicana, reunió durante tres días a mujeres de diferentes iglesias y concilios.
Jarabacoa, República Dominicana.— Con el propósito de fortalecer la fe, promover la unidad y reafirmar la comunión entre las mujeres del pueblo de Dios, la Pastoral de la Mujer de la Alianza Evangélica Dominicana celebró del 4 al 6 de septiembre el 2do. Retiro Nacional “Mujeres sin Doblez de Corazón”, en las instalaciones del Hotel Jardín de Montaña, en Jarabacoa.
Durante tres días, mujeres procedentes de diferentes concilios, iglesias y provincias del país se dieron cita en este encuentro, donde vivieron una experiencia espiritual caracterizada por la exposición de la Palabra de Dios, momentos de oración, ministración, reflexión, confraternidad y recreación.
El retiro se convirtió en un espacio para que las participantes pudieran apartarse de sus actividades cotidianas, examinar sus corazones delante de Dios y renovar su compromiso con los propósitos divinos para sus vidas, sus familias y sus congregaciones.
El programa contó con la participación de las pastoras Esther de Franjul, Giovanna de Cruz de Iglesia Shekinah y Olfa Noemí de Tiburcio de la Iglesia de Dios, quienes compartieron mensajes de enseñanza, ministración, confrontación y restauración, llevando a las participantes a profundizar en su relación con Dios y a reflexionar sobre la importancia de vivir con un corazón íntegro delante de Él.
Como parte de este proceso espiritual, las ministraciones motivaron a las mujeres a identificar aquellas áreas de sus vidas que necesitaban ser fortalecidas, sanadas o transformadas, reafirmando el llamado a caminar en transparencia, fidelidad y obediencia a Dios.
El retiro culminó con la ministración de la pastora Patricia Fallas, coordinadora de la pastoral, quien compartió una palabra de fortalecimiento y renovación, cerrando un proceso que durante los tres días llevó a las participantes a mirar hacia su interior y a disponerse nuevamente a caminar en los propósitos de Dios.
La diversidad de participantes permitió estrechar vínculos, compartir experiencias y construir nuevas relaciones de hermandad, demostrando que, aunque existen diferentes denominaciones, concilios y expresiones de fe, las mujeres cristianas pueden caminar juntas en amor, servicio y propósito.
Más que un programa de actividades, el retiro representó una oportunidad para construir puentes entre mujeres, dejando atrás diferencias y poniendo en primer plano aquello que las une: la fe en Jesucristo y el deseo de servir a Dios.
“Mujeres sin Doblez de Corazón” trascendió el concepto de un retiro convencional para convertirse en un verdadero espacio de encuentro con Dios, renovación espiritual y construcción de unidad entre mujeres de diferentes sectores del movimiento evangélico dominicano.
La Pastoral de la Mujer agradeció a Dios por cada una de las participantes y por los resultados alcanzados durante el encuentro, reconociendo que el Espíritu Santo fue el verdadero protagonista de esta jornada.





