
Santo Domingo.— La Pastoral Jurídica de la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), antigua Mesa de Diálogo y Representación Cristiana, dirigida por el doctor Santo Acosta, junto al obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la entidad, valoró favorablemente la nueva composición anunciada de la Suprema Corte de Justicia, al considerarla una oportunidad para fortalecer la democracia, la institucionalidad y la confianza ciudadana en la justicia dominicana.
La organización felicitó al Consejo Nacional de la Magistratura y, de manera especial, al presidente de la República, Luis Abinader, quien encabeza ese órgano, por la responsabilidad institucional asumida en la selección de los magistrados.
Consideró que estas decisiones adquieren su mayor trascendencia cuando contribuyen a consolidar una justicia independiente, accesible y comprometida con el cumplimiento de la Constitución.
Asimismo, extendió sus felicitaciones al magistrado Justiniano Montero Montero, escogido como presidente de la Suprema Corte de Justicia, y a los seis nuevos jueces designados para integrar el alto tribunal.
La Pastoral Jurídica les deseó sabiduría, prudencia y firmeza en el desempeño de sus responsabilidades al servicio del pueblo dominicano.
El doctor Santo Acosta destacó que el fortalecimiento democrático requiere una administración de justicia sustentada en la capacidad profesional, la integridad y la imparcialidad de sus integrantes.
En ese sentido, ponderó la importancia de que esta nueva etapa contribuya a afianzar la seguridad jurídica, garantizar el debido proceso y ofrecer respuestas oportunas a quienes acuden a los tribunales.
Por su parte, el obispo Reynaldo Franco Aquino enfatizó que una justicia confiable constituye un fundamento indispensable para la paz social y la convivencia democrática.
Sostuvo que la ciudadanía necesita instituciones capaces de proteger la dignidad humana, aplicar la ley sin privilegios y garantizar que las personas más vulnerables encuentren amparo efectivo para sus derechos.
Ambos representantes exhortaron a los magistrados designados a ejercer sus funciones con independencia de criterio, sensibilidad humana y estricto apego al ordenamiento jurídico.
Señalaron que la confianza pública se fortalece mediante decisiones debidamente fundamentadas, una conducta ética ejemplar y un compromiso permanente con la transparencia y la igualdad ante la ley.
Finalmente, la Pastoral Jurídica de AEDO reafirmó su disposición de contribuir, desde su misión cristiana y su vocación de servicio, a la promoción de una cultura de legalidad, respeto y responsabilidad ciudadana.
La entidad elevó sus oraciones por los magistrados y las autoridades nacionales, para que sus actuaciones favorezcan el bien común, la protección de los derechos y el fortalecimiento de la democracia dominicana.





