
SANTO DOMINGO. La propuesta del presidente de la República, Luis Abinader, de fusionar el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) con el Ministerio de Educación (MINERD), continúa generando un amplio rechazo entre diversos sectores vinculados al sistema educativo nacional.
La iniciativa, que forma parte de los planes de reorganización y reforma del Estado impulsados por el Poder Ejecutivo, ha sido cuestionada por académicos, docentes, rectores universitarios, gremios magisteriales y especialistas en políticas públicas, quienes coinciden en que ambas instituciones cumplen funciones claramente diferenciadas y no deben ser unificadas.

Los sectores críticos señalan que el Ministerio de Educación tiene a su cargo la educación preuniversitaria, enfrentando desafíos específicos relacionados con la cobertura, la calidad docente, la infraestructura escolar y la gestión del 4 % del PIB asignado constitucionalmente a ese nivel. En contraste, el MESCyT regula y promueve la educación superior, la investigación científica y el desarrollo tecnológico, áreas que requieren marcos normativos, técnicos y administrativos propios.
Advierten que una eventual fusión podría debilitar la educación superior, afectar la autonomía universitaria y generar una sobrecarga administrativa que complique la gestión eficiente del sistema educativo en su conjunto. Asimismo, reclaman un proceso amplio de consulta y diálogo nacional antes de adoptar una decisión de esta magnitud.
Hasta el momento, el Gobierno no ha ofrecido detalles concretos sobre el alcance ni la forma de implementación de la propuesta, ni ha respondido de manera directa a las observaciones planteadas por los sectores educativos, que insisten en la necesidad de fortalecer ambas instituciones de manera independiente.
La iniciativa sigue siendo objeto de debate en la opinión pública, en un contexto en el que la educación es considerada un eje estratégico para el desarrollo social y económico del país.
Sectores que se oponen a la fusión
Entre las organizaciones que han manifestado su rechazo figura la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), cuyo presidente, Eduardo Hidalgo, ha señalado que la propuesta carece de estudios técnicos y podría poner en riesgo la inversión destinada a la educación pública.
De igual forma, la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte considera improcedente la fusión y advierte sobre un posible desvío de los recursos del 4 % del PIB asignados a la educación preuniversitaria hacia la educación superior.
También ha expresado su oposición la Federación de Asociaciones de Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (FAPROUASD), al considerar la iniciativa un retroceso institucional y una amenaza para la educación pública dominicana.
Asimismo, la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), a través de su vicepresidente ejecutivo, Servio Tulio Castaños Guzmán, ha calificado la propuesta como prematura y riesgosa para la estabilidad del sistema educativo nacional.
Personalidades que han rechazado la iniciativa
Entre las figuras que se han pronunciado en contra de la fusión se encuentra Franklin García Fermín, ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, quien ha advertido que la medida podría afectar negativamente la educación superior y sobrecargar al Ministerio de Educación.
También se ha manifestado en rechazo Alejandrina Germán, exministra tanto del MINERD como del MESCyT, quien sostiene que ambos ministerios tienen misiones distintas que requieren atención y gestión separadas.
Igualmente, Andrés Rafael Reyes Rodríguez, exministro de Educación y fundador del MESCyT, ha defendido la necesidad de mantener estructuras diferenciadas para garantizar calidad y desarrollo independiente en cada nivel educativo.
De su lado, el profesor Luis de León, exviceministro de Educación, ha calificado la posible fusión como una “catástrofe”, al advertir sobre sus eventuales consecuencias negativas para el desarrollo educativo del país.




