
Dra. Claudia Hernández.
Hay historias que no solo conmueven, sino que sacuden los cimientos de la conciencia humana. El reciente encuentro celebrado en el Hotel El Embajador, a las 10:00 a. m., con Luis Har y Clara Marman, sobrevivientes del ataque perpetrado por el grupo terrorista Hamás, fue un recordatorio contundente del dolor, la fragilidad y la inquebrantable fuerza del espíritu humano frente a la barbarie.
«Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas… Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito». — Salmos 147:3, 5.
Un recuento que paralizó al mundo
El 7 de octubre de 2023, la historia del Oriente Medio cambió trágicamente. En una incursión coordinada, milicianos armados de Hamás irrumpieron en territorio israelí, masacrando a unas 1,200 personas y llevando a cabo uno de los secuestros masivos más dramáticos de la era moderna.
En total, 251 personas de distintas nacionalidades y edades —desde lactantes y niños hasta ancianos de más de 80 años— fueron violentamente secuestradas y trasladadas contra su voluntad a la Franja de Gaza. Aquel día, la tranquilidad del kibutz Nir Yitzhak se quebró para la familia de Luis y Clara, quienes fueron capturados en su propio hogar junto a tres familiares más.
Vivir en cautiverio: La prueba de la supervivencia
Un secuestro no es meramente la privación física de la libertad; es un asalto sistemático a la dignidad humana. Implica la sumisión forzada mediante coerción, violencia e incertidumbre constante, donde la vida del cautivo queda reducida a la condición de rehén con fines extorsivos o propagandísticos.
Para Clara Marman, de 63 años, esa pesadilla duró 53 angustiosos días, hasta que fue liberada a finales de noviembre de 2023 en un acuerdo de tregua temporal. Sin embargo, la angustia no terminó allí: su compañero de vida continuaba sumido en la oscuridad subterránea de Gaza.
Luis Har, de 71 años, permaneció 129 días secuestrado. Fueron cuatro meses bajo extremas condiciones físicas y aislamiento psicológico en la localidad de Rafah. Su relato describe la delgada línea entre la desesperación y la fe, y cómo la mente humana se aferra cada segundo a la esperanza de volver a abrazar a los suyos.
La operación «Mano de Oro» y el retorno a la libertad
El 12 de febrero de 2024, una compleja y arriesgada operación de rescate ejecutada conjuntamente por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Shin Bet y la unidad táctica Yamam logró irrumpir en el inmueble donde permanecían custodiados. Conocida como la Operación Mano de Oro, esta misión devolvió la libertad a Luis Har y a su cuñado Fernando Marman.
En sus palabras, aquel operativo representó un renacimiento: soldados que arriesgaron sus vidas para arrebatarle su destino a la cautividad. Esa experiencia transformó su dolor en una misión de vida.
«Rescatado»: Un legado para la historia
Con el firme respaldo del Foro de Familias de Secuestrados y Rescatados, Luis y Clara recorren hoy el mundo transformando las cicatrices del terror en un mensaje de concienciación. Durante este significativo encuentro en la capital dominicana, Luis Har firmó ejemplares de su obra Rescatado, un libro autobiográfico donde plasma las vivencias de su cautiverio, el impacto emocional del encierro y el milagroso instante que le devolvió la vida.
Este encuentro no solo sirvió para homenajear el valor de dos sobrevivientes, sino para mantener encendida la luz sobre una realidad impostergable: la exigencia del retorno de todos los secuestrados y el rechazo absoluto al terrorismo.
Su testimonio en suelo dominicano deja una huella imborrable, recordando que, aun en los abismos más oscuros de la condición humana, la resiliencia y la memoria siempre prevalecen.





