
La resolución contempla cinco principios orientados a mejorar la organización interna, la rendición de cuentas, la transparencia económica y la conducta ética de las entidades evangélicas miembros.
SAN JOSÉ, COSTA RICA.– La Alianza Evangélica Latina (AEL), organización internacional que agrupa a 22 entidades evangélicas representativas que trabajan por la representación del sector evangélico en 22 países latinoamericanos, aprobó una declaración de principios y compromisos para fortalecer la transparencia, la ética y la buena gestión institucional, durante la celebración de su 13.ª Asamblea General.
El encuentro se desarrolló del 12 al 16 de octubre de 2026 en el Hotel Country Inn & Suites, ubicado en Ciudad Cariari, San José, Costa Rica, donde representantes de las organizaciones miembros abordaron diversos asuntos relacionados con el fortalecimiento institucional y el cumplimiento de la misión cristiana de las alianzas evangélicas de la región.
La declaración, titulada «Principios de transparencia y buena gestión en AEL», establece el compromiso de la organización de promover progresivamente buenas prácticas administrativas, financieras y éticas, tanto en su propio funcionamiento como en las entidades miembros o asociadas, tomando en consideración las características y circunstancias de cada organización.
Cinco principios para fortalecer la gestión institucional
El documento aprobado durante la asamblea contempla cinco principios fundamentales para impulsar una cultura de responsabilidad, transparencia y fidelidad a los valores cristianos.
El primero propone mantener actualizados los documentos orgánicos y la información de los principales cargos de cada entidad, incluyendo estatutos, reglamentos internos, estructura de gobierno, competencias de sus órganos, derechos y obligaciones, así como los procedimientos para la elección de autoridades y la toma de decisiones administrativas y espirituales.
Para apoyar este objetivo, la AEL procurará establecer un registro informático actualizado de la documentación de sus miembros, ofrecer asesoramiento gratuito mediante técnicos y expertos y habilitar un espacio digital con modelos de documentos adaptados, en la medida de lo posible, a las legislaciones de los distintos países.
El segundo principio plantea mejorar los procedimientos de actuación, las reuniones y el seguimiento de los acuerdos institucionales, con el propósito de incrementar la eficacia, la transparencia y la seguridad en la gestión de las organizaciones. Para ello, se promoverá la disponibilidad de herramientas prácticas y servicios de orientación que contribuyan a mejorar su funcionamiento.
El tercer compromiso está relacionado con la transparencia económica y la administración responsable de los recursos frente a los miembros, colaboradores, donantes y la sociedad. La declaración propone desarrollar protocolos y recomendaciones que faciliten una gestión financiera más clara y segura, además de procurar alianzas con entidades cristianas especializadas que permitan avanzar hacia mecanismos de acreditación o certificación de transparencia económica.
Ética cristiana, prevención y cumplimiento normativo
Como cuarto principio, la declaración establece la promoción progresiva de códigos de conducta ética y cristiana aplicables a la organización y a sus responsables, con el propósito de cuidar el testimonio de las instituciones evangélicas y fortalecer la integridad en el ejercicio de sus funciones.
Entre los temas que se propone abordar figuran la prevención de delitos, especialmente los relacionados con el abuso sexual; la definición de principios éticos para dirigentes y responsables; la habilitación de canales de denuncia y mecanismos para su recepción; la protección de datos personales y el cumplimiento de las normas legales, incluidas las relacionadas con la prevención del blanqueo de capitales.
La AEL procurará trazar un plan para implementar progresivamente estos instrumentos, compartir contenidos y experiencias entre sus miembros y fomentar criterios comunes que contribuyan a elevar los estándares éticos y de responsabilidad institucional.
El quinto principio dispone incorporar estos criterios al plan estratégico de la Alianza Evangélica Latina, de manera que su implementación pueda ser organizada, evaluada y mejorada de forma continua.
Este componente contempla establecer mecanismos para dar seguimiento a los avances, evaluar los resultados, revisar los procedimientos y ofrecer acompañamiento a las alianzas nacionales en sus respectivos procesos de fortalecimiento institucional. También se prevé facilitar el acceso a documentos relevantes mediante espacios digitales de consulta pública o privada.
Un compromiso con la misión cristiana
La declaración finaliza reafirmando la voluntad de las alianzas evangélicas latinoamericanas de trabajar conjuntamente en estas áreas, con el propósito de cumplir con mayor fidelidad su misión cristiana y fortalecer la confianza en sus instituciones.
Como fundamento bíblico de este compromiso, el documento cita 1 Corintios 4:1-2: «Téngannos los hombres por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel».
Con esta declaración, la AEL plantea una ruta de trabajo orientada a consolidar instituciones más organizadas, transparentes y éticamente responsables, promoviendo que la buena administración de los recursos, la rendición de cuentas y la conducta de sus dirigentes sean coherentes con los principios de la fe cristiana.
La iniciativa busca que estos compromisos se traduzcan progresivamente en acciones concretas, mediante herramientas de apoyo, asesoramiento especializado, cooperación entre las organizaciones miembros y mecanismos de evaluación y mejora continua.





