
Punta Cana, República Dominicana. — En el marco del Tercer Simposio del Caribe sobre Libertad Religiosa, celebrado en Punta Cana bajo el lema “Promoviendo el Respeto Mutuo, la Dignidad Humana y la Paz”, el obispo Reynaldo Franco Aquino presentó una destacada ponencia titulada “Cómo Promover la Armonía Interreligiosa sin Ignorar las Diferencias”, en la que llamó a construir una convivencia basada en el respeto, la libertad religiosa y el diálogo sincero entre las distintas expresiones de fe.
Durante su intervención, el líder religioso presidente de la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), antigua Mesa de Diálogo, afirmó que la verdadera armonía no consiste en eliminar las diferencias doctrinales ni en fingir que todas las creencias son iguales, sino en aprender a convivir con dignidad y respeto aun en medio de profundas diferencias.

“El desafío no es pensar igual; el desafío es aprender a convivir sin destruirnos”, expresó Franco Aquino ante líderes religiosos, académicos y representantes de distintos sectores presentes en el simposio.
El obispo desarrolló siete principios fundamentales para fortalecer la armonía interreligiosa en las sociedades contemporáneas, comenzando por el reconocimiento de la dignidad humana por encima de cualquier diferencia religiosa. Señaló que ninguna doctrina debe utilizarse como excusa para el odio, la discriminación o el desprecio hacia otros.
Asimismo, destacó que la unidad social no exige uniformidad ideológica o religiosa, comparando la convivencia humana con una orquesta donde diferentes instrumentos producen armonía sin perder su identidad.
En su ponencia, Franco Aquino defendió la libertad religiosa como un derecho universal que debe garantizarse para todas las personas y confesiones, subrayando que “la fe auténtica convence; no obliga”.
El conferencista también enfatizó la importancia del diálogo interreligioso como herramienta para superar la ignorancia, los prejuicios y los estereotipos, aclarando que dialogar no significa renunciar a las convicciones propias, sino abrir espacios de entendimiento y respeto mutuo.
De igual manera, rechazó toda forma de extremismo, intolerancia y discurso de odio, indicando que ninguna religión debe convertirse en instrumento de violencia o fanatismo.
En sus reflexiones finales, el obispo llamó a las comunidades religiosas a cooperar en valores comunes como la paz, la justicia, la dignidad humana y el fortalecimiento de la familia, sin perder su identidad doctrinal. Además, insistió en la necesidad de educar a las nuevas generaciones en el respeto, la tolerancia y la convivencia democrática.
Franco Aquino advirtió que la tolerancia no puede quedarse únicamente en un plano ético o superficial, sino que debe sustentarse en una convicción profunda de respeto hacia la dignidad humana, abriendo espacios reales para el diálogo sincero y la convivencia pacífica entre personas de distintas creencias.
“El respeto mutuo y la libertad religiosa son pilares fundamentales para preservar la paz social y construir sociedades más justas y humanas”, concluyó.
El Tercer Simposio del Caribe sobre Libertad Religiosa reunió a líderes religiosos, académicos y representantes de diversas organizaciones nacionales e internacionales comprometidas con la promoción de la paz, la libertad de conciencia y el fortalecimiento de la convivencia democrática en la región.




