
SANTO DOMINGO. Ante la profunda conmoción social provocada por el caso SENASA, la Pastoral Política de la Mesa del Diálogo y Representación Cristiana alzó su voz, advirtiendo que esta crisis trasciende lo administrativo y constituye una grave herida a la confianza nacional y a la protección de la vida humana.
El pronunciamiento fue emitido por el Apóstol Johnnie Martínez, director de la Pastoral Política, quien afirmó que la indignación ciudadana es legítima, no solo por los hechos denunciados, sino por sus consecuencias humanas: falta de medicamentos, interrupción de tratamientos y la percepción de abandono de pacientes en momentos críticos, situación reportada por miles de familias.
“Cuando el sistema de salud falla, no fallan números: fallan vidas. Y cuando la vida humana deja de ser prioridad, el cielo exige cuentas”, expresó Martínez.
Una crisis que trasciende lo administrativo
La Pastoral Política señaló que el caso SENASA ha generado una profunda preocupación nacional, debido a que durante un período prolongado presuntas irregularidades habrían operado sin los controles adecuados, afectando directamente a los sectores más vulnerables de la población.
“El dolor del pueblo no nace del resentimiento, nace del duelo. Hay familias que sienten que los medicamentos no llegaron, que los tratamientos se detuvieron y que la respuesta nunca apareció”, subrayó el líder pastoral.
Llamado a los organismos de control
En su declaración, Martínez cuestionó públicamente la ausencia de alertas tempranas y mecanismos de supervisión efectivos, señalando que la responsabilidad no se limita únicamente a los actos indebidos, sino también a la omisión de quienes debían vigilar y prevenir.
“La nación se pregunta con razón: ¿dónde estaban los sistemas de control, los filtros financieros y las alarmas institucionales? La omisión también hiere, y el silencio institucional también mata esperanzas”, afirmó.
Un enfoque desde la justicia y no desde el odio
El comunicado enfatiza que este pronunciamiento no busca linchamientos ni confrontaciones políticas, sino promover una corrección profunda basada en la verdad, la transparencia y la responsabilidad pública.
“La autoridad es un encargo divino para proteger la vida, no para administrar negligencia. Una nación sana no es la que no falla, sino la que corrige con justicia”, agregó Martínez.
Llamado a la nación
La Pastoral Política hizo un llamado triple:
Al pueblo, a no perder la voz ni la esperanza, recordando que el clamor justo no ofende a Dios.
A las autoridades y organismos responsables, a asumir con seriedad la rendición de cuentas y la revisión de los sistemas de control.
A la nación, a comprender que este es un tiempo de corrección y no de encubrimiento.
“Aunque los sistemas fallen, el cielo no es indiferente al clamor de las víctimas”, concluyó el director de la Pastoral Política.
Sobre la Pastoral Política
La Pastoral Política de la Mesa del Diálogo y Representación Cristiana trabaja en favor de una cultura pública basada en la ética, la justicia social, la dignidad humana y la responsabilidad institucional, promoviendo el diálogo y la rendición de cuentas desde una perspectiva cristiana y ciudadana.




