
Silverio Manuel Bello Valenzuela
El versículo bíblico que nos sirve de apoyo para este tema, lo tenemos en Efesios 5:21, donde el apóstol Pablo les escribe a todos los miembros del núcleo familiar, lo siguiente:
“Someteos unos a otros en el temor del Señor”.
En estos tiempos post modernos son múltiples las crisis, que cual viento huracanado, están soplando en contra de estabilidad, la armonía y la concordia de las parejas matrimoniales de nuestros días. Estos fenómenos son los responsables de la destrucción de la convivencia asertiva de la mayoría de las parejas casadas. Es muy lamentable saber, que bajo el fuego candente de esas crisis se encuentran innumerables esposos y esposas cristianas, miembros de nuestras iglesias evangélicas. Pero, además, resulta preocupante conocer que dentro de ese montón de parejas en crisis están incluidas, hombres y mujeres del altar. Es triste y lamentable que situaciones como esas estén sucediendo, pero lamentablemente, son reales.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados, sólo lamentado lo que está sucediendo en ese núcleo más pequeña de la sociedad que se llama la familia. Las iglesias cristianas (incluyendo a sus pastores y demás líderes ministeriales), a los psicólogos y a los terapeutas familiares de nuestras congregaciones, deben estar prevenidos, listos y dispuestos para “tirar sus salvavidas” a dondequiera que haya una pareja matrimonial naufragando en el mar tempestuoso de una relación matrimonial defectiva.
Los diferentes expertos en la conducta humana, tales como: Psiquiatras, psicólogos, terapeutas familiares y orientadores; y en el campo religioso, del mismo modo: Teólogos, pastores y escritores cristianos experimentados, coinciden todos y todas en señalar, que las crisis por las que atraviesan las parejas matrimoniales en esta época post moderna “son multidireccionales, multifactoriales y muy complejas. Las mismas están vinculadas a la hiperconectividad, al multiactivismo, a las distintas plataformas virtuales, a las ideologías de género y a los antivalores éticos, morales, sociales y aún espirituales, que la post modernidad le ha impuesto a la sociedad postmoderna”.
Es muy cierto, la paz, la armonía y la felicidad son virtudes que brillan por su ausencia en un alto porcentaje de las parejas casas de nuestra época.
Es muy preocupante y lamentable saber, que, ante la tétrica realidad de tantas disfunciones conyugales como las que existen, aparezcan parejas (sí, que las hay) expertas en evadir sus crisis de incompatibilidad y desastre por las que atraviesan en vez de buscar ayuda, prefieren hundirse en el pantano cenagoso del silencio. Hay parejas casadas que, en medio de sus conflictos y crisis, saben diseñar un camufle y ponérselo por encima, para aparentar ante los demás, que “todo está bien entre ellos”. Es recomendable que toda pareja casa que esté pasando por crisis en sus relaciones conyugales busque ayuda a tiempo, para no dar lugar a que sus relaciones interpelaciones de pareja se van consumiendo lentamente. De no hacerlo le puede pasar al igual que un vaso de agua cuando se coloca en pleno sol que, por los rayos candentes del sol el líquido se va evaporando y con el tiempo el recipiente queda vacío. Del mismo modo, hay parejas casadas, que saben que tienen conflictos en sus relaciones, pero, dominadas por el orgullo, rehúsan buscar ayuda para mejorar sus relaciones. Prefieren que los rayos candentes del sol, dígase, la incomprensión y la incompatibilidad y muchas desavenencias más, consuman sus buenas relaciones. Si alguna pareja casa está atravesando por semejantes vicisitudes, ambos miembros deben buscar ayuda a tiempo. En Filipense 4:19, el apóstol Pablo no ofrece unos recursos espirituales que son muy poderosos, que en la relación disfuncional de parejas sirven de antídotos poderosos para solucionar cualquier crisis.
Sobre la necesidad de que una pareja matrimonial busque ayuda temprana para la solución de alguna crisis por la que esté atravesando en sus relaciones conyugales, es muy propicia la recomendación que ofrece una fuente en la página Web de Google, ésta dice:
Buscar ayuda temprana ante una crisis matrimonial es la decisión más efectiva para salvar la relación, ya que permite abordar los conflictos antes de que el desgaste emocional sea irreversible. Esperar demasiado suele complicar los problemas y hacer que el proceso de reconciliación sea mucho más complejo. (i)
Hace cierto tiempo que un grupo de pastores de los Estados Unidos, preocupados por las agudas crisis que están enfrentando a la mayoría de las parejas matrimoniales de las iglesias evangélicas de nuestros días, se propusieron encuestar a 300 parejas matrimoniales, miembros de distintas congregaciones cristianas. Las personas encuestadas eran de distintas edades, de diferentes tiempos casadas y de variadas castas sociales. Luego de realizar sus estudios de campo se propusieron realizar un simposio para darles a conocer a los asistentes las principales causas de esas crisis. Los objetivos principales de esos esfuerzos tenían como finalidad ofrecer orientaciones saludables tendentes a ofrecer alternativas pudieran ayudar a mejorar las relaciones de las parejas matrimoniales de las congregaciones cristianas.
En el estudio de campo y en el simposio participaron: Psicólogos, terapeutas familiares, teólogos y líderes cristianos de larga data. En sus esfuerzos no se limitaron a sólo a identificar problemas, sino, a ofrecer alternativas para sus soluciones.
Tanto los peritos en consejería matrimonial, como los teólogos, pastores y líderes religiosos concluyeron recomendando, que las iglesias cristianas y sus líderes, en sus quehaceres ministeriales deben dedicar tiempo de calidad para atender y orientar a las parejas casas que tienen crisis a fin de aminorar el índice de conflicto entre ambas y así poder tener en sentido general, familias más sanas y estables en nuestras congregaciones.
Algunos de los fenómenos extraños, que como monstruos feroces del espanto están destruyendo la paz y la concordia en muchas parejas matrimoniales de nuestros
Desconexión digital y «Phubbing»
Una nueva palabra se acuña en el lenguaje de la comunicación digital usado para identificar la descomunicación, mayormente, en las parejas matrimoniales de nuestros días. Pongamos atención a la siguiente información:
La primera es Phubbing, esta palabra procede de idioma inglés, y significa: “Acto de ignorar a una persona presente de forma física por prestar atención al teléfono celular u otro dispositivo móvil”. (ii)
La otra es ninguneo: “En español significa no prestar atención a una persona que tiene a su lado, por estar concentrado en el teléfono celular u otro dispositivo”. (iii)
La desatención a los miembros de la familia por concentrarse el teléfono o cualquier otro dispositivo es el monstruo más feroz que está destruyendo la comunicación asertiva en los hogares de nuestro de nuestra era,
Cada miembro de la familia, como el grupo más pequeño de la sociedad que es, incluyendo al esposo y a la esposa como cabeza del núcleo familiar, deben disciplinarse y controlarse para ningún elemento, llámese como se llame, se convierta en una pared de contención que destruya la buena comunicación y su acercamiento entre sus miembros.
Respecto a la necesidad de impedir que el teléfono o cualquier otro dispositivo corte la convivencia familiar en el hogar, una fuente informativa a través de la página Web de Googles, nos dice los siguiente:
La presencia constante de teléfonos móviles y redes sociales ha creado una barrera silenciosa en la convivencia diaria. El fenómeno del phubbing (ignorar a la pareja por prestar atención al teléfono) erosiona la intimidad y reduce el tiempo de calidad. La facilidad de acceso a plataformas de mensajería abre canales rápidos para malentendidos, desconfianza, celos y la llamada «infidelidad emocional» a través de interacciones virtuales”.(iv)
El ningufoneo se ha convertido, en algunos hombres en su querida conyugal predilecta, y del mismo modo, en algunas mujeres, en su querido conyugal predilectos.
Favor leer a Génesis 2:24, en lo que podríamos llamar una paráfrasis post moderna adaptada paródicamente de ese versículo: “Por tanto, dejará el esposo a su esposa y a sus hijos y se unirá a su celular y los dos serán un tormento continuo en su núcleo familiar”
Como antídoto al ninguneo y a la paráfrasis construida anteriormente, se puede leer y practicar el consejo de Pablo a los maridos, cuando dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a su iglesia (Ef. 5:25). Leer del mismo modo, lo el apóstol les escribe a las esposas: “…y la mujer respete a su marido” (Ef. 5:33 (RVR1969). (v)
En la escuela paulina sobre las relaciones interpersonales de las parejas casadas, la atención eficiente de amor, y respeto asertivo deben conjugarse mutuamente para que reine la armonía y la felicidad tanto, tantos en el hombre como de la mujer.
La incompatibilidad de caracteres.
Esta falla se encuentra dentro de los problemas más grandes que están afectando a muchas parejas casas de hoy. Son una de las principales causas de divorcios de muchos matrimonios. Tanto el hombre como la mujer antes de casarse deben conocerse bien. Hay dos causas que pueden impedir que un hombre y una mujer se conozcan lo suficiente antes de casarse. Estas son las siguientes:
Primera causa: Un noviazgo muy corto.
Tanto el hombre como la mujer deben desde el momento de comprometerse, deben darse tiempo para saber si tienen caracteres compatibles para vivir en pareja todos los días de su vida. No es pecado que, si en el noviazgo la pareja descubre que hay un poquito de diferencias de caracteres; de no poder lograrlo, es mejor que no se arriesguen.
Segunda causa: El noviazgo a través de las Redes Sociales.
Esta modalidad trae como consecuencia la unión con quien ni el hombre ni la mujer se han conocido bien ni mucho menos se han tratado de manera personal. En otras palabras, no han tenido la oportunidad de interactuar en pareja de cerca para conocerse bien.
La mayoría de las parejas que se casan teniendo una interrelación de pareja muy corta, corren el riesgo de encontrarse en el camino con incompatibilidades abismales que les imposibilita mantener una relación perdurable.
En el caso de los jóvenes y las jóvenes creyentes, solteros y solteras, es aconsejable que antes de entrar en una relación de noviazgo formal, indaguen bien sea con el pastor o pastora o con alguien que conozca bien la vida y el testimonio de su interesado o interesada.
Desacuerdo en el manejo de las finanzas de la pareja conyugal.
Aquí entra lo que es, “la falta de alineación en las metas financieras, el ocultamiento de gastos. Esta mala práctica es conocida en las parejas casadas como “infidelidad financiera”, o discrepancias sobre cómo presupuestar y ahorrar. Este fenómeno figura entre las causas más comunes de discusiones y y hasta de divorcios.
Falta de comunicación asertiva y resolución de conflictos
Muchos matrimonios caen en patrones de comunicación deficientes, tales como:
La evasión: Evitar hablar de los problemas por miedo a discutir, lo que acumula resentimiento.
La crítica constante: Atacar la personalidad del otro en lugar de abordar conductas específicas.
La pared de contención: Desconectarse emocionalmente y cerrarse a escuchar el punto de vista del cónyuge, se convierte en una acción tóxica para la buena relación. Dra. Xiomara Santa Cruz Bolívar, chilena, le llama a este tipo de comportamiento en la pareja casada, “violencia silenciosa» (vi)
Desequilibrio en las cargas domésticas y de crianza.
A pesar de que hoy en día la mayoría de los hogares cuentan con ingresos dobles (ambos trabajan fuera), la carga mental y las tareas del hogar o el cuidado de los hijos siguen recayendo desproporcionadamente sobre uno de los miembros. Esta asimetría genera fatiga, frustración y una profunda sensación de injusticia.
Celos constantes sea en hombre o la mujer.
Los celos infundados en cualquier miembro de la pareja casada destruyen la confianza, la consideración, el respeto y el amor; se debe evitar.
Infidelidad conyugal
La infidelidad conyugal en cualquier miembro de la pareja casada, es una de las prácticas más garrafales y dañinas. Donde y cuando suceden, afecta, no solamente a la pareja matrimonial, sino a los hijos y a la iglesia. Está dentro de los problemas más difíciles de tratar y resolver en un matrimonio; no es tan frecuente, pero de que se da, se da. Está dentro del bagaje, tanto de psicólogos, terapeutas y pastores para ayuda en la sanación y restauración de las parejas sean afectadas por algún tipo de infidelidad conyugal.
Algunos consejos para las parejas casadas.
Tomado del libro: “Ética Pastoral Para el Ministro de Hoy” Cap. 4 (final del capítulo) Escrito por Silverio Manuel Bello Valenzuela.
Este libro es el texto oficial de la materia, Ética Pastoral, del Instituto de Superación Ministerial (ISUM). Varias Universidades y Seminarios Bíblicos lo usan también, como texto.
- Como pareja casada, dedíquense mutuamente el tiempo requerido para cultivar actitudes y hábitos matrimoniales que fortalezcan las buenas relaciones conyugales.
- No permitan que el trabajo, los estudios le roben ese preciado tiempo.
- Cuando surja alguna ofensa o algún conflicto, aprendan el principio bíblico del perdón y la reconciliación (Gál.6:2)
- Como esposos, nunca discutan sus diferencias delante de los hijos, ni de particulares.
- Nunca permitan que terceros entren en sus intimidades de parejas. En caso que surgiera algún conflicto serio entre ambos y no puedan arribar a una solución favorable, a tiempo, solicite ayuda a sus pastores, y si fuere necesario, busque ayuda profesional; pero procuren a cualquier costo, arreglar sus diferencias y salvar su matrimonio.
- Dedique todos los días tiempo de calidad a la devoción con Dios en pareja. Oren juntos buscando la ayuda de en todo tiempo (Mat. 6:33) (vii)
Conclusión
Es recomendable que tanto el marido como la esposa que estuvieran pasando por alguna crisis en sus relaciones interpersonales de pareja, luchen por resolver sus conflictos, y que, si ven que entre ellos no hay salida, que busquen ayuda pastoral o profesional, pero, sobre todo y ante todo, que le pidan a Dios su ayuda divina para allanar sus diferencias.
Bibliografía
- Google.com/buscarayudatemprana/enunacrisis/matrimonial. Acceso/4/11/2026
- google.com/phubbing. Acceso, 04 de noviembre 2026.
- Ibid
- La Biblia Vida Plena, Ed. Vida, pág.1695
- Ética Pastoral Para el Ministro de Hoy, Silverio Manuel Bello Valenzuela, Ed. Libertad, pág.48.
- Ibid
- Ibid, pág.78.





