Inicio EvidenCristianas La verdadera adoración en el contexto bíblico integral

La verdadera adoración en el contexto bíblico integral

PUBLICIDAD

Por: José Daniel Martínez

Las discusiones actuales sobre la adoración a menudo son impulsadas por pragmáticas y preferencias personales en lugar de por la enseñanza de las Escrituras. La verdadera adoración, sin embargo, es nuestra respuesta a la revelación por gracia de Dios. Para ser aceptable para Dios, la adoración debe ser experimentada en los términos de Dios. Hoy en día, la adoración atraviesa una crisis. El problema va más allá de las cuestiones de estilo: se trata de una crisis de contenido y de forma. La adoración en las iglesias actuales suele ser monótona y árida, o bien ajetreada y egocéntrica alejada de los principios de la palabra de Dios

PUBLICIDAD

La «Adoración desde el Antiguo Testamento al Nuevo Testamento

A.W. Tozer se ganó una reputación legendaria como voz profética de Dios. El Predicador de corazón, encontró su mayor gozo en experimentar la presencia de Dios. La adoración era su enfoque y su pasión. Sus sermones eran una poderosa declaración de lo que descubrió durante la oración privada y la adoración al Dios trino, y poseía tanto la capacidad como la unción del Espíritu para conmover a sus oyentes

PREGUNTAS: ¿Cuáles son los 5 actos de adoración?

¿Cuáles son las características de un verdadero adorador y la verdadera adoración?

¿Cuál es el salmo de adoración?

¿Qué lectura bíblica puedo usar para la alabanza y la adoración?

¿Cuáles son las características bíblicas de la verdadera adoración?

La adoración es la razón de nuestro ser. Pero parece que hoy día todos tienen ideas muy diferentes sobre lo que Dios quiere de nosotros. En medio de la tormenta de tanta locura en las iglesias, es más necesario que nunca buscar la calma y una respuesta bíblica y balanceada. Dios nos creó a su imagen, una imagen que debe reflejar su gloria. La adoración cristiana no es una mera seria de ritos, sino la preparación de la esposa de Cristo para las bodas del Cordero. Es una celebración de la gloriosa redención que hay en Cristo. Es tanto un mandamiento como nuestro mayor privilegio. Este libro es una guía para la adoración bíblica que glorifica a Dios. Veamos:

Venid, aclamemos alegremente a Jehová;

Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

2 lleguemos ante su presencia con alabanza;

Aclamémosle con cánticos.

3 Porque Jehová es Dios grande,

Y Rey grande sobre todos los dioses.

4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra,

Y las alturas de los montes son suyas. SALMOS 95:1-4.

Frases célebres:

Lutero dijo: ‘Si alguno no canta y habla de lo que Cristo ha hecho por nosotros, muestra que realmente no cree’.”

“y sugiere que ‘en espíritu y en verdad’ es ‘una forma de decir que debemos adorar a Dios por medio de Cristo”

“Recomiendo especialmente En la Presencia de Dios: Una Teología Bíblica de la Adoración, QUE MUESTRA TODO EL CARÁCTTER VIVINO DE SU SANTIDAD.

“La contribución del Nuevo Testamento a la adoración cristiana contemporánea” . Col.3:16, Hechos 16:25-31, Salmos 92.2-3.

“La música y la danza eran características regulares en las celebraciones en cualquier momento de la vida (Ec. 3:4).”

Todos somos adoradores, y siempre estamos adorando. Así nos creó Dios: a su imagen y semejanza, para conocerlo, amarlo y glorificarlo por siempre. Pero el pecado entró al mundo y trastornó nuestro corazón, alejándonos de este propósito eterno, hasta el punto de llevarnos a adorar a las cosas creadas, en lugar del Creador (Ro 1:21, 25).

Adorar a Dios es postrarse ante Él. ¿Sabías que la palabra “adoración” no se encuentra en la Biblia (por lo menos, en la versión Reina-Valera de 1960)? ¡Sorprendente!, ¿verdad? Ahora, sí aparece la palabra “adorar”, unas 150 veces. Detrás de esos 150 textos hay seis palabras hebreas, arameas y griegas. La idea principal es la de postrarse ante Dios. La verdadera adoración consiste en postrarse ante Dios (no necesariamente físicamente, pero sí en el corazón). Y la adoración falsa consiste en postrarse ante cualquier ser o cosa que no sea Dios.1Cor. 14:15 y Efesios 5:19.

Esta proclamación no solo sucede a través de la predicación de la Palabra de Dios, sino también con lo que cantamos. Cuando entonamos sus alabanzas, celebramos con gozo las glorias de Aquel que nos llamó de las tinieblas al Reino de Su luz admirable (1 Pe 2:9). El entendimiento que tenga. “Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él [Jesús], sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan Su nombre”, hebreos 13:9.

La adoración verdadera se centra en Dios Fuimos creados para adorar, y somos mandados a adorar solo a Dios (Éx 20:3-5; Ap 22:9).

La adoración verdadera se enfoca en Jesús Jesucristo es la imagen de Dios, el creador, sustentador, y reconciliador de la creación, y la cabeza de la Iglesia – 50 – Sobre el canto congregacional (Col 1:15-20). Éxodo 20.

La adoración verdadera es empoderada por el Espíritu Santo La Biblia aclara que somos nacidos en este mundo como hijos de ira y muertos delante Dios. Sin embargo, a través de la gracia y mediante la fe (Ef 2:1-10). Adora solo a Dios.

  1. La adoración verdadera requiere que adoremos a Dios en Espíritu y Verdad con toda nuestra persona Como ya definimos arriba, la adoración es una respuesta, y nuestra adoración a Dios es nuestra respuesta a Dios: a quién es Él, a sus caminos, sus propósitos, y su voluntad. La adoración verdadera requiere que busquemos a Dios con nuestras mentes al estudiar su Palabra y buscar crecer en el conocimiento de Jesucristo. Esta es la parte de “verdad” de la adoración en “espíritu y en verdad” (Jn 4:24).

La adoración verdadera edifica, Aunque la adoración se trata de Dios y no de nosotros, la verdadera adoración edifica a los creyentes en mente y corazón “hasta que todos obtengamos la unidad de la fe, y el conocimiento del Hijo de Dios,

. La adoración verdadera va más allá del domingo Como creyentes en Cristo, no debemos dejar de congregarnos (He 10:24-25).

EN CONCLUSIÓN, La adoración verdadera va más allá del domingo Como creyentes en Cristo, no debemos dejar de congregarnos con canticos, gozo y regocijo (He 10:24-25). Los instrumentos expresan la armonía y belleza de la teología de Dios. Salmos, 90 y 150.