
Santo Domingo, República Dominicana.– Con un llamado a vivir conforme a la identidad que Cristo otorga, el Ministerio Femenil del Concilio de las Asambleas de Dios en República Dominicana celebró con gran éxito su Convención Nacional «Redefinidas 2026», un encuentro que reunió durante tres días a miles de mujeres procedentes de diferentes provincias del país para un tiempo de formación, restauración espiritual y crecimiento en la fe.
Las participantes recibieron enseñanzas bíblicas centradas en las vidas de María Magdalena, la mujer samaritana, la mujer encorvada y Rizpa, destacando cómo Dios transforma el pasado, sana las heridas, restaura la dignidad y llama a cada creyente a vivir con propósito y esperanza.
La jornada incluyó además el taller «Un peso invisible: Comprendiendo la depresión y el camino hacia la esperanza», un espacio de orientación que brindó herramientas para comprender la salud emocional desde una perspectiva cristiana, promoviendo el acompañamiento, la esperanza y la restauración integral.
Durante la convención también se desarrollaron momentos de adoración, oración por la República Dominicana, comunión entre las asistentes, reconocimientos especiales y testimonios que evidenciaron el impacto del poder transformador de Dios en la vida de las mujeres presentes.
La directora nacional del Ministerio Reyna Cuevas, expresó su gratitud por la masiva participación y destacó el compromiso de las directoras presbiteriales, conferencistas, invitadas especiales, colaboradores y voluntarios que hicieron posible el desarrollo exitoso del evento.
Asimismo, resaltó que la convención fortaleció el compromiso de las participantes de servir al Señor con pasión, integridad y excelencia, reafirmando el papel de la mujer cristiana como agente de transformación en la familia, la iglesia y la sociedad.
Al concluir el encuentro, las organizadoras coincidieron en que «Redefinidas 2026» trascendió el concepto de una convención para convertirse en una experiencia de renovación espiritual que marcará un antes y un después en la vida de quienes asistieron, impulsándolas a caminar con una identidad firme en Cristo y un renovado compromiso con la obra de Dios.




