
Santo Domingo. – El doctor Micaías Pérez Díaz, hermano del fenecido merenguero Rubby Pérez, expresó que “la condición humana y la preservación de la vida deben estar por encima de todas las cosas”, al recordar la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, donde perdieron la vida 236 personas.
Durante un acto religioso conmemorativo del primer aniversario del suceso, Pérez Díaz manifestó el profundo dolor que aún embarga a las familias afectadas, subrayando que muchas de las víctimas eran personas con sueños, proyectos y responsabilidades familiares. Entre ellas, recordó a su hermano, conocido como “Robertico”, a quien describió más allá de su fama como un ser humano valioso y cercano.

“El hecho no fue un simple accidente, sino el resultado de una cadena de negligencias, falta de supervisión estatal, debilidad en la aplicación de las normas y una preocupante indiferencia que aún persiste”, afirmó.
El galeno señaló que cuando un espacio diseñado para el entretenimiento termina cobrando vidas, se evidencia una grave irresponsabilidad. Asimismo, advirtió que las sociedades no solo se deterioran por las malas acciones, sino también por el silencio colectivo frente a las injusticias.
Pérez Díaz hizo un llamado a la ciudadanía a no normalizar la negligencia ni la impunidad, destacando que la indiferencia también constituye una forma de complicidad. “Las vidas perdidas no pueden ser reducidas a cifras ni cubiertas por discursos vacíos. Hoy decimos basta”, enfatizó.
En su intervención, también cuestionó el rol de los representantes públicos, recordando que estos deben velar por la seguridad y el bienestar de la población. “No están para adornar el poder, sino para proteger la vida”, indicó.
A un año de la tragedia, reconoció que no existe justicia capaz de devolver a los seres queridos perdidos, pero insistió en la importancia de mantener viva la memoria y exigir cambios estructurales que eviten la repetición de hechos similares.
El doctor Pérez Díaz quien también es pastor evangélico, denunció además la falta de protocolos adecuados durante la emergencia, calificando la respuesta como improvisada pese a la solidaridad mostrada por la población. En ese sentido, advirtió que nuevas tragedias podrían ocurrir si no se implementan medidas correctivas.
Finalmente, exhortó a la sociedad a asumir un rol más activo, exigiendo instituciones fuertes, cumplimiento de las leyes y responsabilidad por parte de las autoridades.
“Honrar a quienes ya no están no es solo recordarlos, sino cambiar nuestra conducta como sociedad”, concluyó.




