
Buenos Aires, 25 de marzo de 2026.- En el marco de la conmemoración del Día del Niño por Nacer, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) reafirma su compromiso inquebrantable con la defensa, promoción y cuidado de la vida humana desde la concepción.
Este día nos convoca no solo a recordar, sino a reflexionar profundamente sobre el valor de la vida en sus etapas más tempranas, allí donde se expresa con mayor vulnerabilidad y, al mismo tiempo, con una extraordinaria complejidad biológica y dignidad intrínseca. Desde una perspectiva científica, es indiscutible que desde el momento de la fecundación existe un nuevo individuo humano, con identidad genética propia, distinta de la de sus progenitores, y con un desarrollo continuo, coordinado y autónomo.

La biología moderna no describe un proceso de “humanización progresiva”, sino el despliegue de una vida humana ya iniciada. Desde la bioética, sostenemos que la dignidad no depende del grado de desarrollo, de la funcionalidad ni de la autonomía, sino que es inherente a la condición humana. Por lo tanto, toda vida merece respeto, protección y cuidado, sin distinción de etapa, condición o circunstancia.
Como sociedad, estamos llamados a asumir una responsabilidad colectiva: proteger a quienes no tienen voz y acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. La verdadera respuesta no puede ser la eliminación del más débil, sino la construcción de redes de contención, políticas públicas eficaces y una cultura que abrace la vida en todas sus dimensiones.
En este sentido, es fundamental promover el acompañamiento integral a la mujer embarazada, el acceso a información veraz, el fortalecimiento de las instituciones familiares y comunitarias, y el desarrollo de políticas públicas que cuiden simultáneamente a la madre y al niño por nacer. Desde nuestra fe, reconocemos además el valor trascendente de cada vida.
La Escritura nos recuerda: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas…” (Salmo 139:16). Esta afirmación no es solo teológica, sino profundamente antropológica: cada vida es conocida, pensada y dotada de propósito.
Asimismo, extendemos una palabra de amor y acompañamiento a todas aquellas personas que han atravesado situaciones de aborto, recordando que siempre hay camino de restauración, sanidad y esperanza. Hoy más que nunca, necesitamos levantar una voz clara, firme y compasiva. Una voz que no solo defienda principios, sino que también construya soluciones.
Este compromiso no solo se fundamenta en principios científicos y bioéticos, sino también en el orden jurídico argentino, que reconoce el derecho a la vida desde la concepción, conforme a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales con jerarquía constitucional, como la Convención sobre los Derechos del Niño. En este sentido, abogamos por la pronta derogación de la ley 27.610. Asimismo, creemos fundamental que se asegure en todas las jurisdicciones provinciales el fiel cumplimiento de la ley 27.611 -ley de los 1000 días- dando protección a las embarazadas y niños.
Así también que se respete el derecho a la objeción de conciencia de los trabajadores de la salud. Porque defender la vida no es solo una posición, es una responsabilidad. Porque cuidar al niño por nacer es también cuidar el futuro de nuestra Nación. Y porque cuando una sociedad protege a sus más vulnerables, demuestra su verdadero nivel de humanidad.
ACIERA reafirma su compromiso de seguir trabajando, dialogando y proponiendo acciones concretas para que cada vida sea valorada, protegida y acompañada desde su inicio hasta su fin natural. COMITÉ EJECUTIVO DE ACIERA Contacto prensa – Daniel Trinchina (ws +54 9 11 4491 3729)




