
Por José Daniel Martínez
Cuando leí por primera vez La Celestina, de Fernando de Rojas, considerada la primera tragicomedia de tema profano de la literatura española, me impresionaron las intensas emociones que surgen de un amor mercantilizado que aleja a los seres humanos del verdadero amor. Aunque es una obra muy antigua de la cultura española de finales del siglo XV, me sorprendieron sus personajes, el ambiente y el estilo de vida retratado, marcado por numerosas precariedades.

En la actualidad, también se observa una forma de amor distorsionada, basada, muchas veces, en el placer o en intereses materiales. En ese contexto, algunas familias se dividen y toman decisiones motivadas por beneficios económicos o por la búsqueda de una mejor calidad de vida. Por ello, a pesar de haber sido escrita hace más de quinientos años, la obra continúa reflejando comportamientos humanos que siguen presentes en la sociedad.
No se trata de una historia de amor idealizada. Por el contrario, el amor aparece como una obsesión que termina destruyendo todo de forma trágica. Calisto no ama de manera equilibrada; se deja llevar por el deseo y por una idealización exagerada de Melibea. Ella, aunque al inicio parece firme, termina atrapada por esa misma pasión. En medio de ambos se encuentra Celestina, una intermediaria que comercia con las pasiones humanas y que, a mi juicio, constituye el personaje más interesante de la obra.
Celestina no cree en el amor romántico ni en los ideales platónicos; cree en el dinero, el placer y en aprovechar las debilidades humanas. Es manipuladora, pero también inteligente y conocedora de la naturaleza de las personas. Algo que impacta de la obra es que todos los personajes terminan enfrentando las consecuencias de sus decisiones. Nadie es completamente inocente: la ambición, el deseo y el orgullo generan una cadena de errores que conduce inevitablemente a la tragedia.
En este sentido, la obra no solo relata un amor fallido, sino que también constituye una crítica a la sociedad de la época: a la hipocresía, a las diferencias entre clases y a la doble moral. Muestra cómo las acciones motivadas únicamente por la pasión o el interés pueden terminar en resultados devastadores. Por ello, se trata de una obra intensa y dramática cuya vigencia se mantiene hasta hoy.
Contexto histórico
Esta obra clásica, titulada originalmente Tragicomedia de Calisto y Melibea y atribuida a Fernando de Rojas, fue escrita a finales del siglo XV, en un período de transición entre la Edad Media y el Renacimiento en España. Surgió durante el reinado de los Reyes Católicos, una época marcada por profundas transformaciones políticas, sociales y culturales. La obra fue impresa por primera vez en 1499, probablemente en Burgos. La versión que hoy conocemos consta de veintiún actos; sin embargo, la primera edición tenía solo dieciséis y presentaba diversas variantes textuales que posteriormente han sido objeto de estudio crítico.
La sociedad comenzaba a volverse más urbana y comercial, mientras que el pensamiento humanista empezaba a otorgar mayor importancia al individuo y a sus deseos. En ese contexto se sitúa la obra, que refleja las tensiones de una sociedad en proceso de cambio.
La estructura dialogada combina elementos teatrales con rasgos narrativos. En su versión más completa consta de veintiún actos y presenta una historia trágica en la que el amor, la ambición y la manipulación conducen a la muerte.
El argumento gira en torno a Calisto, un joven noble que se enamora obsesivamente de Melibea tras un primer encuentro. Al ser rechazado, recurre a Celestina, una alcahueta experimentada que utiliza su astucia para influir en la joven y facilitar el encuentro amoroso. Sin embargo, su intervención desencadena una serie de ambiciones y traiciones.
La codicia de los criados conduce al asesinato de Celestina, lo que provoca una sucesión de castigos y muertes que culmina con la caída accidental de Calisto y el suicidio de Melibea.
Uno de los aspectos más relevantes de la obra es su crítica social. A diferencia de los ideales medievales basados en el honor y la moral religiosa, los personajes actúan movidos por intereses personales, el deseo y el dinero. El amor se presenta como una pasión irracional que conduce a la destrucción.
Características de La Celestina
- Forma dialogada
La obra está escrita casi completamente en diálogos, lo que le otorga un carácter cercano al teatro. No existe un narrador que relate los acontecimientos; son los propios personajes quienes desarrollan la acción.
- Mezcla de géneros
Combina elementos de la comedia y la tragedia. Aunque comienza con situaciones amorosas y momentos humorísticos, la historia evoluciona hacia un desenlace trágico.
- Personajes realistas
Los personajes reflejan emociones humanas como el amor, los celos, la ambición y la avaricia. Celestina destaca como una intermediaria astuta que manipula a los demás para obtener beneficios.
- El amor apasionado
El amor aparece como una fuerza intensa y peligrosa que impulsa a los personajes a tomar decisiones impulsivas.
- Crítica social
La obra expone problemas de la sociedad de su tiempo, como la corrupción, la ambición económica y la hipocresía.
- Lenguaje rico
Combina registros cultos y populares, incorpora refranes, juegos de palabras y extensos discursos.
- Final trágico
El destino fatal de varios personajes refuerza la idea de que las malas decisiones tienen consecuencias inevitables.
Por estas características, La Celestina se considera una obra de transición entre la Edad Media y el Renacimiento.
¿Por qué leer La Celestina en la universidad?
- Valor literario
Es una de las obras fundamentales de la literatura española y permite comprender la evolución literaria entre la Edad Media y el Renacimiento. - Importancia histórica
Refleja la estructura social del siglo XV, las relaciones entre clases y los conflictos de la época. - Personajes complejos
Figuras como Celestina, Calisto y Melibea poseen una notable profundidad psicológica que permite analizar motivaciones y comportamientos humanos. - Desarrollo del pensamiento crítico
La obra invita a reflexionar sobre temas como el amor, el deseo, la ambición y las consecuencias de las acciones. - Influencia literaria
Ha ejercido una influencia significativa en el desarrollo posterior del teatro y la narrativa en lengua española. - Estudio del lenguaje
Permite analizar el español antiguo, los refranes y las diferencias lingüísticas según la clase social de los personajes.
Vigencia de la obra
¿Qué enseña La Celestina en nuestro siglo?
- La figura de la persona manipuladora
Celestina utiliza su inteligencia y su experiencia para manipular a otras personas y obtener beneficios. En la actualidad puede representar a quienes se aprovechan de las debilidades ajenas para obtener dinero, influencia o poder.
- La intermediaria en las relaciones
En la obra, Celestina actúa como intermediaria entre los enamorados a cambio de dinero. En la sociedad contemporánea esta figura podría compararse, aunque con fines diferentes, con:
- personas que median o aconsejan en relaciones sentimentales;
- agencias de citas o aplicaciones digitales que facilitan el contacto entre personas.
- La ambición por el dinero
Celestina simboliza la codicia y el deseo de obtener ganancias a cualquier costo. Esta actitud continúa siendo un tema vigente en la sociedad moderna, donde con frecuencia los intereses económicos predominan sobre los valores éticos.
- La experiencia frente a la juventud
El personaje representa a una persona mayor y experimentada que ejerce influencia sobre jóvenes que, guiados por la pasión o la inexperiencia, toman decisiones impulsivas.
- Advertencia moral
La obra también puede interpretarse como una advertencia: cuando las personas actúan únicamente movidas por el interés, la manipulación o la ambición, las consecuencias suelen ser negativas.
¿Por qué hay tantas “celestinas” y “celestinos” en la actualidad?
La presencia de personas que actúan como intermediarios o manipuladores en las relaciones humanas puede explicarse por diversas razones sociales:
- Interés económico
Algunas personas buscan obtener beneficios económicos influyendo o interviniendo en las relaciones de otros, de manera similar a como lo hacía Celestina en la obra. - Necesidad de intermediarios
En muchas ocasiones las personas no se comunican directamente y recurren a terceros para conectar, aconsejar o mediar en conflictos o relaciones afectivas. - Manipulación de los sentimientos
En la sociedad actual todavía existen individuos que aprovechan las emociones y la vulnerabilidad de los demás para obtener ventajas personales.
En síntesis, La Celestina, titulada originalmente Tragicomedia de Calisto y Melibea, es una obra atribuida a Fernando de Rojas y publicada por primera vez en 1499. Se considera una de las creaciones más importantes de la literatura española y universal, ya que refleja el momento de transición entre la Edad Media y el Renacimiento.
Su protagonista, Celestina, es uno de los personajes más complejos de la tradición literaria hispánica. La obra surge en un período de profundos cambios políticos, sociales y económicos en España, caracterizado por la consolidación del poder de los Reyes Católicos, el crecimiento urbano y el desarrollo del comercio.
En ese contexto, el amor profano que presenta la obra no aparece como un ideal moral, sino como una pasión humana capaz de desencadenar consecuencias trágicas.
Bibliografía consultada
Rojas, F. de. (1499/ediciones modernas). La Celestina o Tragicomedia de Calisto y Melibea.
García Montero, L. (Adapt.). (s. f.). La Celestina: Tragicomedia de Calisto y Melibea (6.ª ed.). Maxi-Tusquets.
eLibro. (s. f.). La Celestina: estudio crítico. https://elibro.net/es/lc/isfodosu/titulos/135313




