
Santo Domingo. La Mesa de Diálogo y Representación levantó su voz en el día de hoy en un firme pronunciamiento de solidaridad con el pueblo venezolano, reafirmando su compromiso con la paz, la justicia y la dignidad humana, en un momento trascendental para la historia de esa nación hermana.
La entidad participó en la rueda de prensa convocada por el presidente de la Comunidad Venezolana en la República Dominicana, donde líderes sociales, comunitarios y religiosos se unieron para expresar apoyo y acompañamiento a los venezolanos residentes en el país, así como a los ciudadanos que hoy enfrentan una etapa crítica en su patria.

En su declaración oficial, la Mesa de Diálogo expresó su confianza en que Venezuela logre una transición efectiva hacia la democracia, basada en el respeto al pueblo, la institucionalidad y el derecho a decidir libremente su destino, reafirmando que la estabilidad duradera solo es posible cuando la justicia y la verdad prevalecen.
Asimismo, el pronunciamiento destacó que Venezuela será levantada del dolor, la división, la manipulación y el engaño provocado por el pasado régimen de facto, y que una nueva etapa se abre como oportunidad para reconstruir el tejido social, restaurar las libertades y dignificar la vida de millones de venezolanos.
La Mesa hizo un llamado enfático a que este proceso histórico continúe con debida prudencia, garantizando la protección de la vida humana y evitando cualquier escenario que conduzca a derramamiento de sangre, reiterando que la salida verdadera debe ser pacífica, responsable y enfocada en el bien común.
El Obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la entidad, acompañado del Obispo Gabriel Corniell y del Obispo Tito Isabell, presidente de la Federación, puntualizó que ha llegado la hora de Venezuela entrar a una nueva temporada, en la que la esperanza se convierta en acción, la reconciliación en puente, y la democracia en un camino de reconstrucción nacional.
Finalmente, la Mesa de Diálogo y Representación reiteró que continuará elevando su voz y respaldando esfuerzos de acompañamiento, oración y asistencia a la comunidad venezolana en República Dominicana, afirmando que Venezuela no está sola, y que la fe, la unidad y la determinación de su pueblo abrirán paso a una nueva etapa de restauración y futuro.




