Inicio Nacionales Gracias a que no había internet

Gracias a que no había internet

PUBLICIDAD
Clic para oir.
Getting your Trinity Audio player ready...

Tomás Rubio

El niño, mientras consulta google, me pregunta cómo me las arreglaba para estudiar cuando no existía internet. Le digo que mi padre tenía muchos libros
y que cuando no encontraba algo, iba a la biblioteca. También preguntaba a los profesores y a mis padres. Y si, por ejemplo, estudiaba las hormigas o
las mariposas, cerca de casa podía contemplarlas.

PUBLICIDAD

El niño, al que le gusta mucho leer libros impresos, me reconoce la importancia y aportación de los libros de papel, pero añade que indiscutiblemente con
internet, y ahora con la inteligencia artificial, el libro impreso no puede competir. Cierto, le respondo. No puede competir en cantidad, y probablemente
tampoco en la calidad de información.Pero te voy a contar una historia.

Hace ya muchos años, más de los que tenemos tú y yo juntos, Einstein desarrolló la teoría de la relatividad, y no había internet. Y por lo que corresponde
a nuestra familia, tu bisabuelo conoció a tu bisabuela, también sin internet. Te preguntarás qué tiene que ver esto último con lo que estamos hablando.
Porque lo de Einstein está claro. Pues te explico.

Tu bisabuelo estudiaba y como en su casa no había muchos libros ,solía ir a una biblioteca a la que también iba tu bisabuela. Allí se conocieron y se
dieron su primer beso. Si no recuerdo mal, aquel primer acercamiento se produjo junto a la sección de libros policiacos. Quizás por ello, en la familia
leemos tanto a Raymond Chandler y Agatha Christie.

Pero es bueno que hoy haya internet y que tú estudies con el apoyo de google y tantas bibliotecas virtuales. Como fue bueno, cuando no lo había, que
surgiera la teoría de la relatividad y aquel amor del que, entre otros, tú formas parte…quizás gracias a que entonces no había internet.

( Del libro “Diario de una padre adoptado”)

Equipo Lantana (Santo Domingo)
Un espacio de arte y bienestar.
809 434 1111 – 829 422 5360
En Lantana impartimos clases, individuales y grupales, para niños, adolescentes y jóvenes. Ofrecemos talleres para personas adultas, profesionales de la educación y terapeutas.
Aportamos y compartimos recursos educativos desde las artes plásticas, la lectura, la escritura creativa y el lettering, el movimiento y el autocuidado; para contribuir a una sociedad más
convivencial donde las personas se cuiden y cuiden a los otros. El equipo de Lantana está formado por la artista gráfica Bianka Reyes, el escritor Tomás Rubio y colaboradores.