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Maguá Moquete Paredes (maguamoqueteparedes@gmail.com)
Se responde exclusivamente a la necesidad de actuar con misión y visión de Estado, unidad nacional y sentido de responsabilidad histórica ante la gravedad, crisis en la vecindad de la parte occidental de la isla.

Los líderes dominicanos refuerzan sus capacidades y dan respuestas de forma coherente y conjunta frente a la situación que amenaza la seguridad y estabilidad de la región latinoamericana. Esta coordinación efectiva y respetuosa en consonancia institucional contiene un diálogo apartidista.
El colapso institucional de Haití, su impacto en la seguridad y la migración de la República Dominicana, en la isla La Española o Hispaniola y que limita al norte con el Océano Atlántico; al sur y oeste con el mar Caribe y al este con nuestra amada nación Quisqueya.
El diálogo cumbre de los presidentes constitucionales de la República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader Corona, y los ex mandatarios nacionales, Danilo Medina Sánchez, Leonel Antonio Fernández Reyna y Rafael Hipólito Mejía Domínguez, avivan la luz votiva de la dominicanidad. ¡Correcta decisión de Estado!
Conforme a lo establecido en el Artículo 3 de la Ley 139-3, el Ministerio de Defensa (MIDE), es responsable de la dirección y conducción general de las Fuerzas Armadas y sus dependencias. Mejorar los sistemas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y el procedimiento de señales, permitir nuevas aplicaciones de comando, control y agilizar la logística.
Como egresado en Defensa y Seguridad Nacional (5 Promoción – 1ra Maestría, 2000-2003). Ministerio la Defensa (MIDE), Instituto de Altos Estudios para la Defensa y Seguridad Nacional (IAEDESEN), Escuela de Graduados de Altos Estudios Estratégicos (EGAEE). He creído y se ha sembrado una consciencia y doctrina operacional que garanticen la interoperabilidad de nuestras Fuerzas Armadas, para prevenir la ciberdelincuencia y detectar delitos como:
Phishing, que es la técnica ciber para engañar a las personas que revelen información confidencial: contraseñas, datos de tarjetas de créditos, haciéndose pasar por una entidad legítima. Así, Malware; cualquier software diseñado para dañar o alterar un sistema informático, dispositivo o red. Entre otras, Rahsomware, secuestro de datos, programas que restringen el acceso a determinadas partes o archivos del sistema operativo infectado y exigir algún rescate para desbloquear la restricción.
Mis criterios se basan, igualmente, en los aportes trascendentales que se concretan a la nación dominicana en la UNADE, Universidad Nacional de Defensa, como sintagma vivencial del IAEDESEN-EGAEE. A este summun, se visualiza el C5i, Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia de las Fuerzas Armadas del MIDE, Ministerio de Defensa.
Este sistema estatal de alto valor de inteligencia, por su acrónimo C5i, dependencia gubernamental es un hito y encargado de captar información “sensible e integral” para la forma decisiones de natura de seguridad y defensa pública nacional, urgencias médicas, medio ambiente, protección civil, movilidad, vigilancia, combate y reconocimiento aéreo, territorial y naval. Todo este pragmatismo va el engrandecimiento de nuestro Estado, in situ republicano.
El reconocimiento como ciencia, porque la diplomacia tiene el fondo, las relaciones jurídicas y políticas de los diversos Estados; de sus intereses respectivos, de sus tradiciones históricas, y de las estipulaciones contenidas en los tratados, y arte, porque tiene por objetivo la gestión de los asuntos internacionales, y para seguir con conocimientos, actitudes de causas de las acciones políticas y seguridad nacional.
Mi énfasis en la diplomacia como instrumentación de defensa y seguridad, tienen por base la ética, el eslabón con justeza que valida el modelo pacífico de la convivencia ciudadana con la política desarrollista de una nación soberana.
Ante la irrecusable prueba de acumulación de los conflictos en el mundo. Es que, en efecto, como anota Armando Pesantes García, en su obra las Relaciones Internacionales: «Al faltar medios diplomáticos se producen las rupturas de relaciones y las conflagraciones bélicas, que son por definiciones la diplomacia solucionadora.»
La defensa y seguridad en la explanada diplomática tienen la responsabilidad del convivir internacional e inscribir sus actuaciones en los principios del derecho internacional público. Por ello, la diplomacia es el caudal de la validez del derecho que está situada a las relaciones humanas de la sociedad globalizada.
Los conceptos estratégicos que ingresan en la diplomacia, defensa y la seguridad aseguran políticas especiales para garantizar la libertad, la económica y desarrollo para augurar prosperidad futurista en Hispanoamérica. Estos valores de liberalidades son justos y prudentes para toda persona, en cualquier sociedad y el deber de proteger la vocación común para ser garante de la paz y la libertad de consciencia.
Colijo, que la diplomacia en conjugación con la defensa y seguridad hacen viables el ejercicio de la política exterior del país. La diplomacia va inteligenciando actores que representan la auto determinación de los pueblos, con base a la democracia, la voluntad soberana del país y vigilante a su libre acción social.
J. Martin Rochester, precisa que las condiciones económicas y sociales actúan con rol en las vinculaciones de los pueblos. Las grandes fuerzas históricas son los sentimientos, las pasiones colectivas. El temperamento, las tradiciones, la manera de pensar, cuyos orígenes resultan válidos para una vida en sociedad.
En el concierto de la diplomacia se apertura la defensa y seguridad para animar el sentimiento de honor patrio. Así como establecer armonía con los objetivos de una política nacional y seguir la cualificación militar nacional.
Acuñamos la consagración de la investigación científica de Pierre Renouvin en la Historia de las Relaciones Internacionales, la cual tiene trascendental finalidad, como ciencia, de observar, dilucidar y analizar, además de interpretar y predecir los procesos de las relaciones entre los Estados del sistema mundial como un todo; con el propósito de que los creadores de decisiones de los Estados y otros actores internacionales puedan estar en condiciones de determinar aquellos políticos que adhieran propósitos e intereses nacionales o internacionales.
Javier Felipe Ricardo Pérez De Cuéllar, ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su Manual de Derecho Diplomático, nos dice: «…se ha convertido en una disciplina indispensable de los estudios diplomáticos oficiales para asumir responsabilidades de naturaleza formativa en este ámbito, cuya eficacia depende ineludiblemente de la vocación de servicio. Para así, tener un acento inteligente, cuidadoso y oportuno, donde los jefes de Estados y de gobiernos posean clara sensibilidad humanamente para todos».
Maguá Moquete Paredes, es Periodista, politólogo, analista social.




