
El presidente de la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO) pronunció el mensaje “Una nación con la Biblia abierta” durante la celebración del Día Nacional de la Biblia, realizada en el Pabellón de Voleibol del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
SANTO DOMINGO. – El obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), exhortó al pueblo dominicano a fortalecer los valores bíblicos en las familias, las iglesias, las comunidades y las instituciones públicas, durante su participación en la celebración del Día Nacional de la Biblia, efectuada en el Pabellón de Voleibol del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Bajo el título “Una nación con la Biblia abierta”, el líder evangélico centró su mensaje en la importancia de la Palabra de Dios como fuente de orientación espiritual, formación de valores y transformación de vidas, tomando como texto central Josué 1:8, que llama a meditar en las Escrituras de día y de noche y a ponerlas en práctica.
Durante su intervención, dirigida al presidente de la República, autoridades, pastores, líderes religiosos, familias y al pueblo dominicano, Franco Aquino destacó que el valor de la Biblia no reside únicamente en su amplia distribución a través de los siglos, sino en los cambios que ha producido en la vida de millones de personas.
“El milagro de la Biblia no está en cuántos ejemplares han sido distribuidos, sino en cuántas vidas han sido transformadas”, expresó, al referirse a los testimonios de personas que han encontrado esperanza, propósito, libertad y oportunidades de reconciliación familiar mediante la fe cristiana.
El presidente de AEDO sostuvo que la apertura y práctica de las Escrituras puede contribuir a iluminar el camino de las personas y de la sociedad, al citar el Salmo 119:130: “La exposición de tus palabras alumbra”.
En ese sentido, hizo un llamado a que la Biblia esté presente en la vida cotidiana de los dominicanos, especialmente en los hogares, donde consideró que sus enseñanzas pueden fortalecer el amor, el perdón, el respeto y la responsabilidad de padres e hijos.
“Una familia no necesita solamente una Biblia sobre una mesa. Necesita una Biblia abierta en el corazón”, manifestó el obispo, al exhortar a las familias a convertir las enseñanzas bíblicas en parte de su convivencia diaria.
Asimismo, destacó que la fe cristiana debe traducirse en acciones concretas de servicio y solidaridad, como el cuidado de los más vulnerables, la atención a los enfermos, la defensa de la dignidad humana y el trabajo por la paz.
“El Evangelio que entra en el corazón tiene que salir por nuestras manos”, afirmó, al señalar que la Iglesia está llamada a mantener una actitud de compromiso frente a las necesidades y el sufrimiento de la sociedad.
En otro momento de su mensaje presentado ante miles de dominicanos, Franco Aquino se refirió a la relevancia de los principios bíblicos en los espacios donde se toman decisiones que afectan a la ciudadanía, incluyendo las escuelas, los tribunales, los negocios, los hospitales, las comunidades y las instituciones públicas.
Al citar Miqueas 6:8, que llama a hacer justicia, amar misericordia y humillarse ante Dios, expresó que el desarrollo de una nación requiere no solo grandes obras, educación y tecnología, sino también verdad, honestidad, integridad, compasión y respeto por la dignidad humana.
“La autoridad no es solamente privilegio; es responsabilidad. Liderar significa servir”, puntualizó, al resaltar la importancia de ejercer las funciones públicas con responsabilidad y teniendo en cuenta el bienestar de las próximas generaciones.
El obispo también destacó que el propósito fundamental de las Escrituras es conducir a las personas al conocimiento de Jesucristo, a quien identificó como el centro del mensaje cristiano.
Al citar Juan 5:39, recordó que las Escrituras dan testimonio de Jesús y mencionó los ejemplos bíblicos de Zaqueo, la mujer samaritana, Pedro y Saulo de Tarso, cuyas vidas experimentaron cambios significativos tras sus encuentros con el Señor.
“Un encuentro con Jesucristo puede cambiar una vida, una familia y una comunidad. Y una multitud de vidas transformadas puede contribuir a cambiar una nación”, expresó.
En la parte final de su intervención, Franco Aquino invitó a los dominicanos a asumir el compromiso de leer, creer y practicar las enseñanzas bíblicas, advirtiendo que tener una Biblia no es suficiente si sus principios no se reflejan en la conducta diaria.
“Una Biblia que solamente se lee, pero no se practica, se queda en información. Pero una Biblia abierta, creída, obedecida y vivida se convierte en transformación”, afirmó.
“República Dominicana, mantén la Biblia abierta”
Como declaración final, el presidente de AEDO llamó a mantener las Escrituras abiertas en los hogares, los corazones, los púlpitos y delante de las nuevas generaciones, destacando su importancia para la formación espiritual y moral del país.
“Mientras haya una Biblia abierta, habrá una palabra que leer; mientras haya una Palabra que creer, habrá esperanza; y mientras haya hombres y mujeres dispuestos a vivirla, ¡habrá luz para el camino!”, proclamó.
El mensaje concluyó con una invocación por las autoridades, las familias y la nación dominicana, y con la declaración que dio nombre a su intervención: “¡Una nación con la Biblia abierta!”.
El Día Nacional de la Biblia constituye una ocasión para reafirmar la importancia de las Sagradas Escrituras en la vida de la comunidad cristiana dominicana y promover la reflexión sobre sus enseñanzas y su aporte a la sociedad.





