
Cada mañana, después del desayuno, su mamá le recuerda las cosas, cosos y cositas que no se deben hacer. Es un ritual, podría decirse que mágico, donde ambos convocan buenas voluntades, perseverantes ángeles de la guarda, tutores invisibles que velen para que esas cosas no sucedan.
La lista es extensa y cada cierto tiempo cambia o se hace más grande, según surgen nuevos acontecimientos o variaciones de alguno ya existente. Por ejemplo, la mamá y el niño acuerdan que no se va a saltar el muro del colegio bajo ninguna circunstancia, incluyendo que el amigo invisible se haya escapado por ahí o sencillamente que sea divertido hacerlo. Pero si después de un acuerdo tan preciso, el niño se sube al tejado, aquello de “no voy a saltar el muro” se transforma en “ no me voy a subir a lugares
altos”. Y aquí, quedan incluidos muros, tejados, árboles, postes de luz y escalera de incendios. A la espera, obviamente, de que un nuevo invento del niño modifique este, se supone, definitivo anexo.
Y así, cada mañana, el niño recuerda esta mágica lista aumentativa, diciendo “voy a ser obediente y no subiré a lugares altos; no patearé, pellizcaré, morderé o arrojaré objetos – ni ligeros ni contundentes – a la profesora. Tampoco me llevaré sin pagar galletas de chocolate o esas nuevas con sabor a limón que han traído en la cafetería. Copiaré de la pizarra y no voy a meter el bote de la mahonesa en el microondas para ver qué pasa. Dejaré de entrar en la dirección a coger el teléfono de la directora, merendaré en el
patio y no me llevaré a casa libros que me gustan pero que son de la profe.
A esa casi infinita lista, ayer supe que se añadió “no voy a tirar huevos por la ventana”. Y no sé si el niño va a lograr recordar todo, pero estoy seguro que ese ejercicio y la reciente incorporación de los huevos, si no sirve para que deje de inventar, al menos mejorará su memoria.
Este texto pertenece al libro “Diario de un padre adoptado” , una selección de escritos que retratan el viaje de un hombre en la retadora tarea de convertirse en papá, con reflexiones que nos confrontan como sociedad sobre el sistema educativo, la inclusión, la discapacidad y la niñez. Si desean un ejemplar pueden pedirlo al 809 473 7525 y
se lo llevan a casa.





