
Por Bienvenida González
El principio cardinal de ser padre guía a la realización prioritaria de estar a “Favor de la Vida”. Su posición y funciones como hombre que ha decidido participar y procrear y convertirse en padre; marca el principio de esta carrera ardua y gratificante de convertirse en: “Papá”
“A favor de la vida”, un eslogan que entre otras aplicaciones se ha asociado al derecho de la vida, desde su concepción.
Crecí escuchando en mi niñez, que la madre en su rol materno tenía una posición de relevancia sobre el rol paterno; y más aún que cualquier hombre estaba en la posibilidad de adquirir el rol de ser padre, aunque no haya sido el padre biológico. Nuestro interés en abrir esta reflexión es básicamente realizar algunos enfoques pertinentes relacionados al papel de ser padre.
Soy un padre: ¿ por qué y para qué?; una pregunta que pudiera ser a todas luces un posible desafío y funcionar tal cual espejo; que contribuya a visualizar sobre la hermosa y significante misión de ser padre.
El Dr. Myles Munroe (2008),en su obra: “El Principio de la Paternidad”, resalta que el diseño del Creador en cuanto a la realización del hombre en su función de ser padre se enfoca en el propósito para el cual fue creado. Aunque cabe destacar que la decisión personal de serlo es de carácter intrínseco a la naturaleza del hombre como tal.
Lo anterior expuesto guía al axioma de que una mujer no reúne las características naturales para ser padre; aunque lo intente en términos prácticos de ser madre y padre a la vez de sus hijos, frente a la separación muerte o divorcio del padre de sus hijos. ¡Padre solo hay uno!
Munroe, trae a cuento el concepto: Propósito en cuanto a la paternidad; el cual asociamos a la pregunta: ¿Por qué? soy padre. Una pregunta trascendente que involucra la identidad y la concepción del significado de estar vivo. El propósito le imprime significado al rol de ser padre. ¡Es la impronta que mueve y canaliza este rol!
Más adelante la pregunta: ¿Para qué? ; marca el inicio del sentido paternal. Una dirección con propósitos claros; es montarse en la “Visión” de que ser padre implica una “Misión “,que sin lugar a dudas esta fundamentada “A favor de la Vida”. En este punto específico, ser padre es agenciar la vida en los hijos. Nunca será suficiente estacionarse en la puerta de entrada de procrear, inseminar en el plano biológico y que esto sea suficiente. ¡Jamás!
Un padre a favor de la vida ha de participar del cuidado, el sostén y protección, de sus hijos; transitar la vida con ellos en sus etapas de crecimiento físico y desarrollo emocional, ser autoridad y más aún el modelo de hombre para sus hijos e hijas.
Declinar las tareas propias como padres a las madres; es similar a estar de espalda a una realidad existencial y dejar de lado el compromiso como hombre y su propósito frente a la paternidad, y más aún luego de haber adquirido la dimensión de ser padre.
A manera de aplicación: levanta tu bandera de estar a favor de la vida. Date el permiso de celebrar y concluir tu trabajo de estar para tus hijos. Si cargas con algún tema no resuelto de haber crecido con un padre que estuvo distante física y emocional de ti, dale un nuevo significado a tu historia y suma esfuerzos, amor y atención a tus hijos, hoy.




