
Santo Domingo, RD. – El presidente de la República, Luis Abinader, se dirigió la tarde de este domingo a la nación para informar sobre las repercusiones económicas de la guerra en Irán y las acciones que implementará el Gobierno para proteger la estabilidad del país y el bienestar de los ciudadanos.
En un mensaje caracterizado por la claridad y el llamado a la responsabilidad, el mandatario explicó que el conflicto internacional ha provocado tensiones en los mercados globales, especialmente en el suministro de petróleo, lo que ha impactado directamente los precios de los combustibles, el transporte y algunos alimentos a nivel mundial.
Abinader destacó que la situación se agrava por la afectación en el estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural del mundo, generando una interrupción significativa en el mercado energético internacional.
El jefe de Estado recordó que la República Dominicana es una economía abierta que importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que no fija los precios, sino que recibe el impacto de las variaciones internacionales.
No obstante, aseguró que el país está preparado para enfrentar este escenario, resaltando la fortaleza de la economía dominicana, su estabilidad macroeconómica y la experiencia adquirida ante crisis recientes como la pandemia y conflictos internacionales previos.
Tres ejes de acción del Gobierno
El presidente anunció que el Gobierno ha activado mecanismos de monitoreo permanente de los precios internacionales y detalló tres objetivos fundamentales para enfrentar la coyuntura:
- Preservar la estabilidad macroeconómica y social, mediante la protección de los sectores más vulnerables y la reasignación de unos RD$10,000 millones sin aumentar el gasto público.
- Contener el alza de los alimentos, a través de un subsidio inicial de RD$1,000 millones a los fertilizantes, evitando que el aumento internacional afecte la canasta básica.
- Sostener la inversión pública, como motor clave para garantizar el crecimiento económico del país.
Ajustes y subsidios ante presión fiscal
El mandatario explicó que el Estado ha destinado importantes recursos para amortiguar el impacto de la crisis, incluyendo subsidios a combustibles y electricidad que en 2025 alcanzaron más de RD$116,000 millones, y cerca de RD$4,000 millones en lo que va de 2026.
Sin embargo, indicó que el aumento del petróleo —de US$65 a casi US$100 por barril— obliga a realizar ajustes graduales en los precios de los combustibles, con incrementos entre 5.2 % y 6.7 %, lo que permitirá reducir el gasto en subsidios en al menos RD$12,000 millones.
A pesar de esto, informó que el Gobierno mantendrá sin variación el precio del gas licuado de petróleo (GLP), debido a su impacto directo en los hogares más vulnerables.
Llamado a la responsabilidad compartida
El presidente Abinader advirtió que, aunque el Gobierno asumirá la mayor parte del impacto, la situación implicará presiones en tarifas eléctricas, transporte y algunos alimentos, por lo que llamó a la ciudadanía y al sector empresarial a actuar con responsabilidad, promoviendo medidas como el ahorro de combustible y el trabajo remoto.
Fortaleza económica y visión de futuro
El gobernante resaltó que el país mantiene una posición sólida, con reservas internacionales superiores a los US$16,000 millones, acceso a financiamiento y una economía dinámica en crecimiento.
Asimismo, destacó avances en el sector eléctrico, como la diversificación de la matriz energética, el impulso a las energías renovables y acuerdos estratégicos en generación, que permitirán amortiguar el impacto de la crisis.
Finalmente, el presidente subrayó que esta coyuntura representa también una oportunidad para acelerar la transición hacia energías limpias y fortalecer la resiliencia económica del país.
“El mayor riesgo no es realizar ajustes responsables en el presente, sino posponer decisiones y enfrentar costos mayores en el futuro”, expresó el mandatario, al reiterar el compromiso de su gobierno de proteger a las familias dominicanas y mantener el rumbo de crecimiento y estabilidad.
El discurso concluyó con un llamado a la confianza, la unidad y la capacidad del pueblo dominicano para superar los desafíos, asegurando que el país continuará avanzando con firmeza ante este nuevo escenario internacional.




