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Detalles de un milagro: Principios Divinos de aplicabilidad humana

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Por: Claribel Doñé Martínez

Mucho se ha escrito en relación con la interpretación de las Sagradas Escrituras, pero en cada revelación Dios permite a quien decide escudriñar descubrir poderosos principios que nos sirven para la vida. Me refiero al milagro de la viuda y el aceite, narrado en el capítulo cuatro de Segunda de Reyes.

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La historia trata de una viuda cuyo esposo dejó deudas, y como no tenía con qué pagar, sus acreedores pretendían tomar a sus hijos como esclavos. Les invito a descubrir a continuación las numerosas enseñanzas contenidas en siete versículos.

LA IMPORTANCIA DE SER DILIGENTES Y ACCIONAR

En primer lugar, nos encontramos con una excelente madre, comprometida con su rol y muy diligente. Vemos que la viuda accionó: fue al lugar estratégico, al siervo de Dios. En ocasiones, cuando estamos en situaciones apremiantes, nos dirigimos a lugares inadecuados o comentamos nuestros problemas con personas que no son las idóneas.

En el versículo dos, aunque como ser humano ella tenía en poco lo que poseía en su casa, nos suele pasar lo mismo: descalificamos lo que tenemos, familia, amigos, salud, paz, provisiones, cuando ante los ojos de Dios es de gran valor.

Cuando el siervo Eliseo le sugiere buscar vasijas prestadas, sabía que la viuda podía acudir a sus vecinos. Aquí, en el versículo tres, vemos la importancia de socializar con nuestros colindantes. En situaciones difíciles, antes de que llegue tu familia, ya el vecino te ha socorrido; por tanto, es importante considerar lo que dice Romanos 12:18: “Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres”. Otro detalle a considerar en este versículo es que el profeta, como hombre de fe y consciente del gran milagro que Dios haría a través de él, le especificó “no pocas”, refiriéndose a la cantidad de vasijas.

FAMILIA OBEDIENTE Y FUNCIONAL, UNA NECESIDAD SOCIAL.

Vemos en el versículo cuatro que Eliseo importantiza la familia; no le dijo que buscara a más personas, sino a la familia nuclear. Algo que llama la atención es que le ordena que se encierre. Algunos asuntos familiares no deben ser expuestos; la intimidad y discreción es importante en la familia. También en esta historia se encuentra una cátedra de buena organización, cuando el varón de Dios le especifica que coloque las vasijas llenas aparte.

Muy importante es la obediencia de la viuda. En el versículo cinco, ella hizo exactamente lo que le dijo el profeta, para Dios es importante que seamos obediente, como dice en 1 Samuel 15:22. La obediencia es mejor que los sacrificios, en los cuales Jehová se complace. Es también notable que la viuda era líder en su familia: ella echaba el aceite y los hijos traían las vasijas, aportándonos la enseñanza de que no se deben delegar los roles que nos corresponden.

En el versículo seis de la historia descubrimos la confirmación que la bendición de Dios no cesará mientras haya necesidad en nuestra vida; Él proveerá.

GRATITUD, RESPONSABILIDAD Y PROPÓSITO

En esta historia encontramos un ejemplo de nobleza y agradecimiento cuando la viuda volvió donde el líder para contarle el milagro, demostrando que era agradecida y respetuosa. En este versículo siete surgen las bases para un emprendimiento cuando le dice: “Ve y vende el aceite”, enseñándole que no debemos ser dependientes, sino vivir de nuestro trabajo. Dios puede proveernos sin esfuerzos, si así lo quisiera, pero cuando nos esforzamos en lograr las cosas, valoramos más y es mucho mejor.

No puedo dejar de citar que el profeta ordenó que pagara a los acreedores, impulsando la buena disciplina financiera y la honestidad, que debe primar en las personas, la morosidad no es una opción, como lo afirma Salmos 37:21: “El impío toma prestado y no paga; más el justo tiene misericordia y da”.

La fascinante historia termina diciendo: “Tú y tus hijos vivid de lo que queda”, comprobando que cuando la bendición llega, es para toda la familia. La bendición fue tanta que pudieron vivir de lo que les quedó (Dios bendice sin mezquindad). Curiosamente, observamos quince principios en esta historia que pudiésemos implementar en nuestras normas de buen vivir. ¿y usted, que otras enseñanzas le aporta este milagro?

Claribel Doñé Martínez claribeldm54@gmail.com