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Un thriller de acción con raíz cristiana que llenó la sala y provocó una ovación colectiva en Gonzalo
Gonzalo, Monte Plata.– La noche del sábado se vivió como un acontecimiento cultural poco habitual en el municipio. A casa llena y con un público visiblemente expectante, fue presentada oficialmente en Gonzalo la película Cinco Causas y Un Efecto, remake del filme Causa y Efecto, escrita y dirigida por Gilbert Arturo Rojas Rigaud. La sala del Club Cultural y Deportivo Sergio Pineda se quedó pequeña para acoger a los espectadores que acudieron a una cita donde el cine local se sintió, por momentos, como un acto colectivo.

Desde los primeros minutos, la proyección atrapó a la audiencia con una narrativa de pulso firme, donde la tensión del thriller convive con un discurso moral de raíz cristiana. Las reacciones no se hicieron esperar: silencios densos en las escenas clave, gestos de sorpresa, y un entusiasmo creciente que desembocó en aplausos prolongados al finalizar la función. No fueron pocos los asistentes que, al salir, compartieron felicitaciones abiertas al equipo, destacando la fuerza del mensaje y la cercanía de una historia que interpela sin estridencias.
La película propone un recorrido vertiginoso: un grupo de amigos ejecuta un asalto bancario que parece perfecto, solo para descubrir que el verdadero conflicto comienza cuando el dinero ocupa el lugar de los principios. La codicia erosiona la lealtad, la amistad se vuelve sospecha y cada decisión arrastra consecuencias inevitables. La frase que atraviesa el relato —“Engañar al hombre fue sencillo, burlar a Dios jamás”— resonó con especial fuerza entre el público, que reconoció en ella una advertencia tan antigua como vigente.
El elenco, integrado por Junior Pichardo Aquino, Alfredo Ramírez Rodríguez, Wendolin Pichardo Aquino, Yuleisi Eusebio Amparo, Naomi Santiago Ferreira, Marileidy Gil, Juan Manuel Moreta Castro, Romel Ramírez, Fernando Reyes y Juan Francisco Pichardo Aquino, recibió elogios por la entrega y credibilidad de sus interpretaciones. En pantalla, armas en tensión, miradas cruzadas y gestos de miedo no funcionan como ornamento, sino como consecuencia directa de decisiones mal tomadas.
Más allá de la proyección, la presentación se consolidó como un acto cultural significativo para Gonzalo, al demostrar que el cine de producción local puede convocar, conmover y generar conversación. Cinco Causas y Un Efecto no pasó desapercibida: dejó la sensación de que, cuando el cine se atreve a confrontar al espectador con sus propias elecciones, el efecto trasciende la pantalla.




