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“Mujer, Dios te quiere multiplicar mil veces más”

Addys Arias
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Por Addys Arias

En estos últimos tiempos hablamos tanto de maldiciones generaciones, en muchas congregaciones se menciona más al adversario que a Jesús, muchas veces echamos  a un lado tantas palabras de promesas que el señor dejó en las escritoras para nosotros. Las Santas Escriturad  no solo informan, sino que tocan lo más profundo de nuestras almas.

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Deuteronomio 1:11 es una de ellas.

Es una bendición que Moisés pronuncia, pero es un susurro que todavía hoy cae en el corazón de una mujer que siente que ha dado demasiado, que ha cargado demasiado, o que ha vivido por debajo de lo que Dios habló de ella.

“Jehová, Dios de tus padres, te haga mil veces más y te bendiga, como te ha prometido.”

Mujer, esta no es una frase bonita:

es una declaración de expansión sobre tu vida.

1. Dios vio tu proceso antes de prometer tu multiplicación

Antes de bendecir al pueblo, Moisés habló del peso, del cansancio, de la carga.

Lo mismo pasa contigo.

Dios no te multiplica ignorando lo que has vivido; te multiplica porque lo vio todo:

• Vio tus silencios

• Vio tus noches de hacer fuerza para no rendirte

• Vio tu cansancio emocional

• Vio lo que sostuviste cuando nadie más sostuvo contigo

La multiplicación de Dios no llega a una mujer perfecta, sino a una mujer que perseveró.

2. “Mil veces más” no es cantidad… es transformación

Cuando Dios dice “mil veces más” no se refiere únicamente a números.

Habla de un cambio de nivel:

• Mil veces más paz

• Mil veces más claridad

• Mil veces más identidad

• Mil veces más territorio interno

• Mil veces más capacidad para amar, decidir y avanzar

Hay mujeres que se multiplican por fuera, pero siguen vacías por dentro.

La multiplicación de Dios empieza en el alma, y después se ve en los resultados externos.

3. Dios te quiere llevar más lejos de lo que pensaste

A veces creíste que tu historia ya estaba escrita.

Que tus oportunidades eran las que ya viste.

Que tus capacidades eran las que ya usaste.

Pero este versículo rompe esa idea: Dios quiere hacer contigo más de lo que imaginaste.

Hay mujeres que aún no saben que están destinadas a:

• liderar espacios que las intimidan

• sanar heridas que pensaban permanentes

• amar sin miedo

• emprender sin excusas

• caminar sin culpa

• vivir sin la versión reducida de sí mismas

Deuteronomio 1:11 es Dios diciéndote:

“Tu historia no termina aquí. Apenas empieza tu multiplicación.”

4. “Como te ha prometido”: tu multiplicación no es un sueño, es un pacto

La bendición de este versículo no nace del optimismo humano…

nace de un Dios que cumple lo que promete.

Si Dios te dijo que te levantaría, te va a levantar.

Si Dios te dijo que te restauraría, lo hará.

Si Dios te mostró un destino, Él te llevará.

Tus promesas no están en manos del tiempo, ni de la gente, ni de tus propios errores:

están en manos de un Dios fiel.

5. Mujer, este es un tiempo de ampliarte

No te resignes.

No te achiques.

No te conformes con sobrevivir.

Hay un “mil veces más” esperándote:

• Mil veces más valor

• Mil veces más dignidad

• Mil veces más propósito

• Mil veces más honra

• Mil veces más sueños que se cumplen

Dios no quiere que sigas viviendo en versión mínima.

Dios quiere que vivas en versión promesa.

Recuerda:

Mujer, tú no eres poca cosa.

No eres pequeña.

No eres escasa.

Hay algo divino en tu interior que está listo para crecer, florecer y multiplicarse.

Este versículo es Dios diciéndote:

“Mujer, yo te voy a llevar a una dimensión que tú sola nunca podrías alcanzar.

Yo te haré mil veces más.”