
¿Cómo las podemos manejar?
Pero lo más importante ¿Hay alguna forma de evitarlas?
Conocemos cómo frustración:
1) Es la imposibilidad de satisfacer una necesidad o un deseo.
2) Es un sentimiento de tristeza, decepción y desilusión.
En estas dos definiciones enceramos la primera pregunta. Es la insatisfacción del ser humano ante sus dificultades de lograr algo en particular. Todo de una manera u otra hemos pasado por esa experiencia no grata, y definitivamente difícil y muy compleja.
Como seres emocionales que somos es normal que percibamos este tipo de sentimiento en todas las áreas de nuestras vidas, donde nos sentimos estancados, no valorados, fallidos, no comprendidos, no remunerados, no correspondidos, y más.
¡Oh, amig@ mío! ¡Esto es normal!.
¿De qué manera lo podemos manejar ?
Lo primero es que debemos entender que es de humanos experimentar frustraciones.
¿Hay alguna forma de evitarlas ? No.
Estas son parte de la vida, porque he aquí la gran enseñanza de estas; en ocaciones tenemos tantas cosas que disfrutar y nos amargamos por aquellas que no pudimos alcanzar, es como tener un verano soleado y por un día gris olvidemos todos los días que pasamos con sol en un clima perfecto.
Jesus nos dijo en Mateo 16:33 “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.
Thomas Edison, el inventor de la bombilla dijo: “El descontento es la primera necesidad del progreso”. “Muéstrame un hombre completamente satisfecho y yo te mostraré uno fracasado”. “No he fracasado; he encontrado diez mil maneras que no funcionan”.
Muchas veces en vez de accionar, incurrimos en lamentos, a quejarnos y al final nos conformarnos aderiéndonos a esa situación, como un camaleón usa su camuflaje para hacerse uno con la superficie del momento.
Sacúdete y acciona, hoy tienes un desafío ante ti.
lLas batallas no se libran con las mismas estrategias, ni las mismas armas, así que cambia tus maniobras y continúa intentándolo.
Vamos tu puedes!
No esperes que otros te animen!
Se tu, tu propia porista!
Se tu, tu propio coach!




