Inicio Nacionales EL PARADIGMA: “JESÚS ES LA LUZ DEL MUNDO”

EL PARADIGMA: “JESÚS ES LA LUZ DEL MUNDO”

PUBLICIDAD
Clic para oir.
Getting your Trinity Audio player ready...

Telésforo Isaac

El paradigma de “Jesús es la luz del mundo”, sea un concepto, una figuración, una metáfora, o una verdad mística; es un prototipo necesario para disipar penumbras, iluminar mentes, aclarar pensamientos, enfocar ideas, inspirar confianza, fortalecer fe y esperanza, hace encontrar la luz interior del alma, pero, sobre todo, determina y esclarece la conciencia cívica, ética y moral de un pueblo; pues, la luz ilumina todo, disgrega toda mancha y clarifica toda oscuridad.

PUBLICIDAD

En la Sagrada Biblia se afirma que “Jesús es la luz del mundo” (Juan 8:12). En ocasiones, el Señor mismo declaró: “Yo soy el pan de vida” (Juan 6:35);” Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6).  Ahora dice: “Yo soy la luz del mundo” y con esta frase, Jesús se identifica como lo que es: resplandeciente fulgor de gracia, luz alegrante, suficiencia aclaradora, alfa y omega de lo que existe, integridad moral, máxima sabiduría, el gran poder divino, el verbo sagrado, en fin, el Hijo de Dios enviado a la humanidad para ser sacrificado por la redención del “caído ser humano”. Esa luz brilla en el mundo, sirve como intercesora entre el Padre Eterno y el hombre, para la salvación de quienes confiesan su nombre y cumplen con sus mandatos.

Dada la situación prevaleciente en el planeta, donde se expanden las guerras, injusticias, explotación de mujeres y niños, prejuicios raciales y étnicos, violación de derechos humanos, angustia y caos; existe sobrada razón para considerar que sombras oscuras amenazan la belleza y portento que el Creador desea para la Tierra. Por ende, los seguidores de Jesús Nazareno, el Cristo Redentor, usted y yo, estamos obligados a escuchar y ser motivados para satisfacer el dictado de esta cita: “¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! (Isaías 60:1). “Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz” (Efesios 5:8).

Se reafirma que “Jesús es la luz del mundo”, y el Señor proclama que Él es, verdaderamente, ese atributo cósmico divino. Lo afirma en el Evangelio de Juan 8:12, cuando exclama: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

Una densa oscuridad empaña la ética moral y las virtudes, por lo que cristianos y gente de buena voluntad, están llamados a ver “la luz del mundo”, e intentar con esfuerzo y buena intención de que resplandezca el destello de Jesucristo. Esto podría contrarrestar el ambiente actual de corrupción y maleficios, y borrar las penumbras que escuecen las moralidades y virtudes en la sociedad dominicana.

Ver la luz de Jesús, contemplar sus cualidades, aceptar sus enseñanzas, y caminar por el sendero que ha trazado para sus fieles servidores, son las acciones que demanda el momento actual.

Esos actos hay que asumirlos en espíritu y verdad; hay que realizarlos por convicción, dignidad, voluntad propia y con el poder del Espíritu Santo; hay que hacerlos para eliminar las sombras que nublan el país. Se debe orar, luchar y dar testimonio de fidelidad, buen ejemplo ciudadano, de tal modo, que se pueda establecer una atmósfera de justicia, paz, confianza, seguridad social y bienestar para todos los que vivimos en esta tierra de Quisqueya.