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Salgamos de la caverna, victimas del sistema, un mundo nuevo es posible

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ROY SOTO

Hoy vivimos en un círculo de eventos que han sido generados por ese sistema, el cual para la gran mayoría representa su única manera de ver la vida y, más aún, de construirla. No siempre se toma en cuenta la posibilidad de salir del status quo e iniciar la escalada a otra cima y disfrutar de otra perspectiva.

La alegoría de la cueva, o mito de la caverna, de Platón es una muestra gráfica de este sistema. Los hombres encadenados dentro de esa cueva están allí porque alguien los confinó. Miran las sombras en la pared del frente como figuras a las cuales definen como seres vivos, siendo estas el reflejo de figuras de madera que otros hombres contraponen a luz de la fogata y producen las sombras.

De repente uno de ellos es liberado. Los demás tratan de intimidarlo que no lo haga, que las figuras de la pared pueden hacerle daño, pero él no se deja limitar y avanza, descubre el fuego, las figuras de madera que por tiempos le han atemorizado son nada mas sombras. Avanza a la salida y es tan fuerte el sol que no puede sostener su mirada por la irritación. Su vista ha estado acostumbrada a únicamente la oscuridad. Poco a poco asimila la luz, camina boquiabierto viendo la naturaleza, las flores. Descubre un caudaloso río donde se sumerge. El valiente hombre ha descubierto otro mundo, ha salido de su sistema de opresión. Apasionado por lo ocurrido piensa en su amigos y decide ingresar a la caverna. Anima a los demás encarcelados a darse la oportunidad de salir y conocer todo ese paisaje asombroso, pero de los seis únicamente tres deciden seguirlo. Los demás asumen que serian castigados por dejar su caverna.

Lamentablemente se llega a amar, idolatrar el ambiente de la caverna al punto que toda movimiento de salida es totalmente inútil en muchas personas.

La caverna representa, un Egipto, Los israelitas tenían agua, carne, alimentos, casas, protección, pero a costas de la servidumbre. De hecho, en el desierto se quejaron con Moisés cuando su amor por la caverna los llevó a extrañarla. No me refiero a líderes de estas «cavernas» como pillos, no. Pero hay quienes han creado un sistema para controlar a los demás, usan a la gente para la sustentabilidad de su caverna.

La caverna que hoy construyen muchas iglesias es producto de los sistemas de dominación denominacional, de estructuras rígidas donde únicamente se permite ser y hacer lo que el clero exige. Muchas de estas están desvinculadas de la Biblia. Lamentablemente, han limitado la riqueza y diversidad del reinado de Dios, y se pierden el ser usados poderosamente para la transformación de todas las cosas afectadas por la caída cósmica. El estar en la caverna limita la  misión de la iglesia y por ende su impacto comunitario. Una visión reducida siempre traerá estatismo y fosilización.

La caverna,  representa esa religiosidad litúrgica centralizada únicamente en las dimensiones geográficas de una estructura física, dentro de las cuatro paredes en donde la atrofia es una dinámica religiosa. Jesús con sus enseñanzas y su propuesta de vida invitó a los doce a salir de la caverna.

A Pedro le invitó a seguirle y le hizo pescador de hombres. Lo hizo salir de su caverna y le enseñó otra dimensión de la vida diferente a la de un pescador.

Jesús es nuestro amigo que hoy nos desafía a salir de la caverna, su propuesta de vida fue una manera elocuente de lo que significa descubrir otro mundo, de saborear las riquezas que en otras realidades están allí esperando por aparición.

El salirnos de la caverna debe ser un proceso para nada abrupto, debe darse con la conciencia de que dentro de la caverna fuimos honestos en respetar el status quo, pero que ahora es tiempo de salir y de ayudar a otros a ver el paisaje fuera de ese ambiente. Un mundo maravilloso te espera.

Este, salir de la caverna  debe estar en total armonía con la escritura de Dios,  la biblia, que la que nos delimita el proceso y despierta la pasión por la aventura de caminar descubriendo la riqueza, fuera del sistema.

Oportunidades de conocer otras personas, de experimentar otras expresiones de la vida, de vivir en plenitud el reinado de Dios sólo a unos pasos fuera de la caverna.

 

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