Inicio Opinión Con un ojo cerrado y el otro también.

Con un ojo cerrado y el otro también.

Kit de valores.
¿Se pueden reparar los sueños?
En una línea:
Solo se da lo que se tiene.
Nadie sueña con lo que no conoce. (Es mi premisa)

Problema:
Hay los malos sueños y pueden llegar a atormentarnos, pero podemos repararlos.
Si. Las pesadillas se pueden reparar.

En una canción del aprendiz de brujo, conocí —no en profundidad— eso de “reparador de sueños”, por mucho tiempo estuve tendiendo malos sueños (pesadillas) sin echar mano de algo con qué resolverlo qué no fuera con el día a día; o sea, identificaba qué elemento del sueño podría relacionarse con cosas de la realidad y lo enfrentaba hasta eliminarlo, si era adverso o mejorarlo si no era favorable; así que, si algún trabajo me causaba estrés y soñaba con un perro guapo cada vez que tenía ese tipo de trabajo, entendía que el perro era el estrés y tantas veces logré mermar una racha de pesadillas, ocupándome del día a día mientras estaba despierto.

Siguieron las pesadillas, y algo faltaba. Soñé que hice una canción y la iba a cantar a unos amigos, pero ellos no estaban y empezó a llover; el temporal arrancó del atril, la cuartilla medio mojada, que golpeó a todas las ramas cercanas, despedazando mi pequeña e incipiente alegria y desperté triste; sin canción ni amigos, empapado y enamorado de unos versos que no recordaba. —una verdadera pesadilla—

Pero —como hice alguna vez en mi niñez— y deseando profundamente, tener mi canción y amigos de vuelta, cerré los ojos y continué esos pensamientos (soñando despierto). Re-hice la canción, busqué a mis amigos y pude dormir feliz hasta le despertar milagroso y cotidiano del ave fénix.

Solución
Continuar el sueño con pensamientos que determinen lo que se desea; cómo, cuándo, dónde, de qué manera, color y así….; hasta quedar satisfechos.
Pero… ¿sabemos lo que deseamos ser?
Puede que tengamos muy claro lo que deseamos tener y eso de ser sea circunstancial, viviendo la vida que sea conveniente en el momento que sea conveniente.

¿Qué somos?
Eso determina nuestros pensamientos y luego nuestra conducta.
El kit de valores que tenemos, determina —sin juzgar que sean buenos o malos— la calidad de la reparación de nuestros sueños; como si fueran herramientas en la vida real.

El que desea ser bondadoso y puede incluirlo en su kit de valores, pensará y actuará con bondad; cuando tenga un sueño en donde golpeaba a un perro, podrá repararlo con algo de bondad, pues la tenía a mano. Si la bondad no es de las cosas que lleva, eso de patear un galgo, hará sonar una campana en su conciencia pero seguirá de largo como si el perro no se tratara de un ser vivo con sentimientos y merecimientos; digno de vivir la mejor vida; como todos.
Creo que los sueños son ese plato que se cocina con los pensamientos que tenemos; sueños y miedos, como ingredientes. No siempre podemos quitarlos, pero podemos poner nuevos e ir ejercitándolos y alimentándolos con “eso que queremos ser” más la conducta.

Luego, si vuelven a suceder sueños malos, pues echamos mano de esos valores con los que hemos decidido equiparnos para este viaje corto de la vida y completamos el sueño —despiertos— con un ojo cerrado y el otro también—.

Buenos días.
Por: Peniel Ramírez.