Tuve que abandonar la lectura a los pocos segundos. Leer unas líneas de aquel informe me bastó para entender lo poco que se había creído en aquella niña. Que no se concentra, que apenas aguanta sentada, que deambula de un lado a otro sin parar, que no tiene lenguaje expresivo, que canta sin intención comunicativa, que dice y repite palabras sin sentido, que qué y que qué.
En el informe ninguna referencia a las virtudes, los talentos, capacidades, gustos de aquella niña que ahora estaba frente a nosotros. Una niña – decían – muy poco funcional y a la que se debería medicar.
Y aquellas palabras no nos llegaban desde siglos pasados y oscuros. No, era un informe reciente, de un tiempo donde se supone nadie está dispuesto a dudar que aquella niña, más allá de etiquetas y diagnósticos, es un ser de amor adornado de virtudes, detalles y capacidades que no tenemos que descubrir sino escuchar y acompañar.
La niña lleva semanas con nosotros. Y dibuja, salta, grita, calla, llora, gesticula, camina, se enoja, juega, a veces nos mira y canta con y sin nosotros.
Cuando el mundo se lo merezca, estamos seguros de que este bello ser de amor…sonreirá al mundo.
Tomás Rubio
Equipo Lantana (Santo Domingo). Un espacio inclusivo de arte, creatividad y educación humanista. 809 434 1111 – 829 422 5360
Tomás Rubio es artista (como todos), escritor y profesor de teatro, chi kung y escritura creativa. Se inició en el Teatro Creativo Sanador y el Chi Kung (movimiento sanador) en la Escuela Neijing fundada por el psiquiatra y artista José Luis Padilla Corral. Actualmente, junto a la artista gráfica Bianka Reyes, es codirector de Lantana.




