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El Fruto del Espíritu: Imperante necesidad para el creyente de hoy

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Silverio Manuel Bello Valenzuela.

Introducción

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El mundo en que vivimos está siendo azotado por diferentes crisis: Hay crisis de principios y valores éticos, morales, sociales y aún, espirituales. Pareciera como si legiones de demonios estuvieran saliendo furiosos desde lo profundo de las cloacas malolientes del infierno para atormentar a los seres humanos. El cuerpo de Cristo, que es la iglesia y sus miembros, no escapan a esos azotes en su totalidad. El mismo Jesús les advirtió a sus seguidores que iban tener aflicciones en el mundo, pero les aseguró que él les paz darle su paz a todos los que confiaran en él. Este mensaje tiene su base en Juan 16:33, que dice: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido, al mundo”.

Hay cuatro crisis que a interno de iglesia cristiana están afectando el desarrollo y el crecimiento espiritual esta institución divina como de muchos de sus miembros, son estas a saber:1- Prácticas que atentan contra la ética y la moral cristiana, cometidas por creyentes, líderes de iglesias locales, y hasta por ministros del altar, 2-Aumento de crisis agudas en muchos núcleos de familias cristianas,3-Aumento de crisis emocionales y depresiones en muchas personas creyentes, al extremo que algunas personas hasta se han quitado la vida 4- Un índice alto de frialdad y descarríos de la fe en muchos miembros en nuestras congregaciones.

En la Biblia encontramos tres recursos provistos por Dios, que son los mejores antídotos divinos para la solución detodos esos males y crisis de valores éticos, morales, sociales y espirituales que azotan a esta triste y pobre humanidad; estos recursos son: Primer recurso: La Biblia como Palabra de Dios. Ella orienta, instruye al creyente por sendero del bien, de la pureza y de la santidad.Sobre el poder que tiene la Biblia como recurso divino para superar de cualquier crisis o problema de conducta, P,C. Nelson escribió: “La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, la revelación divina para el hombre, y la regla infalible de fe y conducta. Es superior a la conciencia y a la razón, sin ser empero contraria a ésta”.1Segundo recurso:Los dones o carismas del Espíritu Santo; Tercer recurso: El fruto del Espíritu Santo con sus nueve virtudes.

Estos recursos divinos son el canal por donde le bajan al creyente todas las bendiciones espirituales desde el cielo trayéndole de la fortaleza, la paz, el gozo y la felicidad y que le permiten al creyente vivir una vida victoria en victoria en Cristo Jesús, Señor nuestro.

A la luz de la Biblia como Palabra de Dios, el mejor antídoto contra cualquier crisis, problema, o vicisitud que pudiera estar afectando a la iglesia del Señor, o a cualquiera de sus miembros, es el fruto del Espíritu. El fruto del Espíritu es el recurso divino por excelencia provisto por Dios, para que sus hijos y sus hijas disfruten a plenitud los beneficios salvíficos de esa redención eterna que Cristo proveyó con su sangre derramada allá en la cruz del calvario.

El fruto del Espíritu Santo es el foco céntrico para el desarrollo de nuestro tema.

El fruto del Espíritu, su mención en las Sagradas Escrituras.

El apóstol Pablo, en Gálatas 5:22-23, en singular menciona el fruto del Espíritu, e inmediatamente menciona en el sentido plural nueve virtudes o “gracia” como las identifica Stanley Horton.Aquí, a los nueve resultados del fruto los estamos denominando “virtudes”. como nueve virtudes del Espíritu Santo; dice Pablo escribe: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”.

Para mayor claridad de este tema, iniciemos hablando de dos significados de la palabra fruto, el connotativo y denotativo:

El significado denotativo de la palabra fruto en las Sagradas Escrituras.

En el significado denotativo o literal, la palabra “fruto” es muy conocida por los agricultores en sus cultivos de la tierra. El pequeño Diccionario Ilustrado Larousse nos dice que la palabra “fruto viene de la voz latina- “fructus”, que se refiere al producto de los vegetales que sigue a la flor y contiene la semilla”. Con este mismo significado el idioma griego emplea la palabra “karpos”. El apóstol Santiago al hablar sobre la paciencia que debemos tener los cristianos en el caso específico de la venida del Señor, usa el significado denotativo o literal, cuandoescribe: Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía…”(Sant. 5:7). Aquí,el apóstolusa literalmente la palabra “futo” para referirse al producto que produce la tierra. Su referente es la paciencia que debemos tener los cristianos en relación con la venida de Cristo,

Según el diccionario Conciso del Nuevo Testamento Griego, la palabra fruto en el idioma griego, es “καρπός” (karpos), que significa: “fruto, Fruta, grano; cosecha, resultado, producto; obra, acción; beneficio, provecho, utilidad; tributo, alabanza, prole, descendencia”.2En esta definición de “fruto” aparece, tanto el significado denotativo, como el connotativo. El significado connotativo también pertenece al lenguaje figurado o metafórico.

Significado connotativo para la palabra fruto del Espíritu empleada por Pablo.

Francisco Lacueva, en su Traducción del Nuevo Testamento Interlineal, para Gál. 5:22, usa la frase griega: “ Kαρπός του πνεύματος”, que en el leguaje metafórico castellano, significa: “Fruto del Espíritu”. El apóstol Pablo, inspirado por el mismo Espíritu Santo, metafóricamente empleó la frase “Fruto del Espíritu” como la mejor expresión que puede aparecer en cualquier idioma del mundo para ayudar a los cristianos a entender en forma clara y concisa los resultados que

produce en la vida del creyente vivir una vida consagrada a Dios, en obediencia a Jesús su Hijo amado, y en comunión con el Espíritu Santo. Su significado connotativo es muy profundo y didáctico a la vez. El apóstol Pablo es el escritor sagrado que más tiempo y espacio dedica en sus epístolas para hablar sobre le fruto del Espíritu.

Archivald Thomas Robertson, dice: “El fruto del Espíritu (ho karpos tou pneumaticos). “Pablo cambia la figura de obras (erga) en el versículo 19 a fruto, como el resultado normal del Espíritu Santo en nosotros. Es un hermoso árbol frutal el que Pablo exhibe aquí con nueve deliciosos frutos en él”. 3

En su comentario sobre el fruto del Espíritu, la Biblia de Estudio Pentecostal, dice: “En contraste con las obras de la carne está la manera de vivir sin dobleces, llamada el fruto del Espíritu. Este es el producto de los hijos de Dios a medida que permiten que el Espíritu Santo dirija y ejerza tal influencia en su vida destruyendo el poder del pecado, sobre todo las obras, y caminan en comunión con Dios”. 4

Con la Palabra fruto, el apóstol procuró llevar la mente de los creyentes de la iglesia de los Gálatas,“de lo conocido a lo desconocido”. La educadora Raquel Bouvet de Korniejczuk, nos dice que una de las leyes del aprendizaje dice que los seres humanos aprendemos las cosas desconocidas a partir de las conocidas”.5En la Hermenética Bíblica encontramos hermosas referencias a esta ley del aprendizaje, ya que la Biblia esta es la principal ley que predomina cuando los escritores sagrados, inspirados por el Espíritu Santo, trataron de hacernos entender verdades espirituales profundas usando como ilustración cosas materiales bien conocidas por sus destinatarios. Fue la principal metodología de enseñanza usada por Cristo

Todos los destinatarios de la carta de a los Gálatas conocían la palabra fruto en su significado denotativo o literal, Pablo usa “fruto del Espíritu” como lenguaje figurado o metafórico para traer a la luz del conocimiento, no solamente a los miembros de aquella iglesia sino también, para que los demás creyentes de las diferentes iglesias del mundo y de todos los tiempos pudieran saber y entender los significados del fruto del Espíritu tal y como él lo trataba de dar a conocer.

Así que, el apóstol Pablo usó la palabra fruto, como metáfora, para referirse a los resultados que obtiene un creyente cuando somete su voluntad a la voluntad de Dios y procura con su vida imitar a Cristo en su diario caminar y en toda su manera de vivir. El Espíritu Santo con su poder divino, se entroniza y se hace presente en la vida interior del creyente para darle la fuerza espiritual que necesita. Es esa la manera en que, con la ayuda divina podemos alcanzar la victoria contra las obras de la carne y logramos vivir una vida de victoria en victoria en Cristo Jesús y poder llegar a ser luz del mundo y sal de la tierra.

En su función, el fruto del Espíritu afecta positivamente toda la vida del creyente. La transformación del carácter del creyente es una obra exclusiva del Espíritu Santo operando en su vida interior la pureza y la santidad como resultado de la obra regeneradora del poder del Espíritu Santo forjando “el nuevo hombre creado según Dios”. A través de esta obra piadosa el carácter del individuo haciéndolo semejante a Cristo en su comportamiento. Favor estudiar bien cada una de las definiciones que se ofrecen más adelante sobre las nueve virtudes del fruto del Espíritu.

Al considerar la importancia del fruto Espíritu en la vida del creyente, el escritor y maestro, David Lim, en la Teología Sistemática de Stanley Horton, escribe: “El fruto del Espíritu tiene que ver con el crecimiento y la personalidad; el estilo de vida es la prueba clave de que somos genuinos. En Gálatas 5:22-23 aparecen las nueve gracias que componen el fruto del Espíritu: El estilo de vida de aquellos en quienes habita el Espíritu y a quienes da poder. Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis (Mat.7:16-20). Estos aspectos del fruto del Espíritu están intrincadamente entretejidos en entres pasajes sobre los dones. En los pasajes de los dones, las cualidades del fruto fluyen horizontalmente en el ministerio de uno a otro (1Cor.13); Rom. 12:9-10; Ef. 4:2). El tema principal de Gálatas no es la justificación por la fe, aunque parezca el dominante. Más bien es que la razón de ser de la justificación por la fe es el caminar en el Espíritu”.6

Es importante que observemos detenidamente la relevancia que tienen las afirmaciones del escritor David Lim, en el párrafo anterior; cada creyente en la iglesia, cada laico, cada líder ministerial, cada maestro cristiano debe conocer bien la importancia que tiene el fruto del Espíritu en la vida de cada siervo y de cada sierva de Dios para que la vida y el carácter de Cristo sea reflejado a través del buen testimonio de la vida y los quehaceres de cada seguidor (a) de nuestro divino redentor.

En su comentario sobre sobre Gálatas 5:22-23, la Biblia de Estudio Diario Vivir, sobre el fruto del Espíritu, comenta: “El fruto del Espíritu es la obra espontánea del Espíritu Santo que produce en nosotros características que reflejan la naturaleza de Cristo. No podemos obtenerlas sin su ayuda; debemos unir nuestra vida a la de Cristo (Juan 15:4-5). Debemos conocerlo, amarlo, recordarlo e imitarlo. Como resultado, cumpliremos el propósito de la ley: Amaremos a Dios”. Pablo dice que debido a que somos salvos, ¡Nuestra vida debe reflejar esa realidad! El Espíritu Santo es la fuente de su nueva vida; por lo tanto, adecúese a su dirección. No permita que nada ni nadie más determine sus valores ni sus pautas para la vida” 7.

El fruto del espíritu es la señal distintiva que identifica al creyente como seguidor de Cristo. El fruto del Espíritu obrando en la vida interior de un creyente es su tarjeta de identidad que lo da a conocer ante el mundo como un auténtico seguidor de Cristo. El fruto del Espíritu queda sobreentendido en metáfora de Jesús, cuando en Mateo 5:14, dijo: “Vosotros sois la luz del mundo…” (Mat. 5:14) “Vosotros sois”; este enunciado tiene que ver con el carácter del creyente, con el “ser”, con lo que es un creyente como tal: Un creyente es un seguidor de Cristo; alguien, que como dice el apóstol Pablo, “lleva sobre su cuerpo las marcas del Señor Jesús” (Gál. 6:17)

Definiciones del fruto del Espíritu y otras funciones.

Sobre las nueve descripciones que hace el apóstol Pablo del fruto del Espíritu, Stanley Horton las denomina “gracia”, en nuestro escrito, las estamos identificando como “virtudes”. En el idioma griego, la palabra para gracia es cariV (caris), que significa bondad, misericordia, estimación; carisma, manifestación especial de la presencia de Dios”8

Definiendo cada una de las nueve virtudes del Espíritu.

A fin de que quedemos bien edificados sobre el presente tema, es importante tener la definición clara y concisa por parte de una fuente bien acreditada sobre cada una de las virtudes o gracia, que menciona el santo apóstol sobre el fruto del Espíritu en Gálatas 5:22-23; así que, de la “Dake´s Annotated Reference Bible” (Biblia de referencia anotada de Dake), hemos tomado las anotaciones que aparecen más abajo sobre el fruto del Espíritu. Están muy acorde con la obra del Espíritu Santo en el control de las emociones de la vida interior del creyente. Nada ni nadie más que el Espíritu Santo a través de su divino poder, puede ser tan eficiente para ayudar a los creyentes en Cristo a controlar sus emociones, observemos el gran tesoro que aquí se nos ofrece:

  1. Amor, Gr. ágape: Amor divino. Una fuerte, ardiente y tierna compasión. Desear el

bienestar de alguien. (1 Corintios 13:4). Las diferentes características y manifestaciones de ese ágape están descritas ampliamente por el apóstol Pablo en 1 Corintios capítulo13.

  1. Gozo, Gr. Chara: Excitación emocional. Alegría, deleite por las bendiciones

recibidas para uno mismo o para los demás.

  1. Paz, Gr. Eirene: El estado de quietud, descanso, reposo, armonía, orden y seguridad

en medio disturbios, conflictos y tentación.

  1. Paciencia, Gr. Makrothumia: La resistencia para soportar a largo plazo las debilidades, ofensa, lesiones y provocaciones de otros sin murmurar, repugnancia o resentimiento (1Co.1:4-7).
  1. Benignidad, Gr. Chrestotes: Una disposición a ser amable, de voz suave, ecuánime, culto y refinado en carácter y conducta (2 Tim. 2:24-26).
  1. Bondad, Gr. Agathosune: El estado de ser bueno, amable, virtuoso, benévolo, generoso y semejante a Dios en la vida y conducta (Ex. 33:19).
  1. Fe, Gr. Pistis: El que vive enteramente según los principios creados, adquiridos e implantados divinamente dentro de su corazón. Bíblicamente la palabra fe significa también, confianza, certeza, seguridad. (He. 11:1).
  1. Mansedumbre, Gr. Praotes: La disposición a ser suave, amable, indulgente, aún equilibrado en el temperamento y las pasiones. Mantenerse paciente ante las injurias que alguien lance en contra sin sentir un espíritu de venganza.
  1. Templanza, Gr. Enkrateia: Una moderación en la indulgencia de los apetitosy las pasiones (Pr. 23: 1-3; Fil. 4:5).” 9

Es así, comola incidencia del fruto del Espíritu Santo afecta positivamente toda la vida delcreyente. Esas virtudes lo ayudan a alcanzar la santidad, la pureza moral, la transformación del carácter y modificación del temperamento que nos ayuda a lograr que todo nuestro entero ser sea transformado para la gloria y honra de Dios el Padre.

La palabra “fruto del Espíritu” en singar empleada por el apóstol Pablo

Por qué el uso del singular en la frase “fruto del Espíritu”¿Por qué el apóstol Pablo, en Gal. 5:19, emplea la frase “obras de la carne”, en plural, mientras que en el 5:22, usa la palabra “fruto” en singular para referirse al fruto del Espíritu?

El Dr. John Rea, nos ayuda encontrar la respuesta a esta interrogante. Dice él: “En el versículo 22, la palabra fruto está en singular, lo cual tiende a enfatizar la unidad y la coherencia de la personalidad de aquellos que caminan en el Espíritu. Dado que el Espíritu Santo los guía y controla, su vida es integra, sana y abundante. En contraste, la palabra “obras” o “hechos” en 5:19 están en plural para hacer resaltar la falta de organización y estabilidad de la vida regida por los dictámenes de la carne. La vida impenitente se encuentra fragmentada y en conflicto con ella misma”, 10

Del mismo modo, Everett F. Jarrison, también, comenta: “La palabra fruto, en singular, como suele hallarse en los escritos de Pablo, tiende a poner de relieve la unidad y coherencia de la vida del Espíritu en cuanto a se opone a la desorganización e inestabilidad de la vida bajo los dictámenes de la carne. También es posible que el singular quiera ser una alusión a la persona de Cristo en quien también quien todas las cosas se hayan en estado perfecto”. 10

Las nueve virtudes del fruto del Espíritu Santo en su acción conjunta obran de manera sobrenatural en la transformación del carácter y de su temperamento y la modificación al mismo tiempo de su conducta en sentido general. Es el fruto del Espíritu que, mediante su obra regeneradora de purificación y santidad, habilita a los seguidores de Cristo para que puedan alcanzar el nivel de vida espiritual según los deseos, los propósitos y la voluntad de Dios.

Una persona creyente en Cristo, que está plenamente convencida en su mente y en su corazón que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que el Espíritu Santo mora dentro de él, que el Espíritu Santo es un regalo de Dios para su vida y que su cuerpo no le pertenece a él, sino a Dios; esa persona, si así lo entiende, procurará mantener ese cuerpo puro y sin mancha; procurará “andar en el Espíritu”, ser “guiado por el Espíritu”, y “vivir en el Espíritu”. Ese estilo de vida produce resultados altamente sublimes, maravillosos y positivos como resultado del Espíritu de Dios haber depositado en el cuerpo, el alma y en el espíritu de ese creyente su fruto con sus nueve gracias o virtudes. Ese nivel de vida cristiana es el que Dios exige que vivan los seguidores y seguidoras de su Hijo Jesucristo. Las provisiones divinas para alcanzar ese nivel de vida, fueron hechas por Dios a través de su Espíritu Santo. Con las fuerzas humanas propias es imposible lograrlo, pero con la ayuda del Espíritu Santo, es posible; esas son las funciones de las nueve virtudes o gracias del fruto del Espíritu como recursos divinos.

Andar, ser guiado y vivir en el Espíritu, sus relaciones con el fruto de Espíritu.

En escuela de pensamiento paulino, ser guiado, andar y vivir en el Espíritu, son tres acciones que están unidas intrínsecamente al fruto del Espíritu; están en el mismo paquete del fruto del Espíritu y sus nueve virtudes de Gálatas 5: 16, 25. El sagrado escritor, en forma imperativa manda a los hermanos de aquella iglesia a “andar en Espíritu” (5:16); a ser guiados por el Espíritu (v. 18) y a “vivir por el Espíritu” (v. 25). Según el apóstol, el ser guiado, andar y vivir en el Espíritu se logra únicamente y exclusivamente, cuando Cristo ocupa el primer lugar en la vida del creyente. Son estas las señales distintivas que marcan las diferencias entre los que “andar conforme a la carne” y los “andan conforme al Espíritu”. Así lo explica el apóstol Pablo, cuando escribe: “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gál. 6:16).Este es un paralelismo de contraste digno de conocerlo.

El Espíritu Santo es el viabiliza el que nosotros podamos sentir la presencia de Dios en nuestras vidas. Fue a esa gloriosa experiencia a la que David se refirió cuando, en el Salmo 16:11, dijo: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre”

El escritor Herbert Lockyer, sobre la importancia del fruto del Espíritu obrando en la transformación de la vida del creyente y en la edificación de la iglesia como cuerpo de Cristo, el escritor Herbert Lockyer, escribe, diciendo:Sólo el Espíritu hace posible que andemos en amor y santidad. Es el Espíritu de luz, por lo que debe enfrentarse a las obras de las tinieblas. Como el Espíritu del gozo, es Él quien inflama de alegría y gratitud el corazón y la mente. Como el Espíritu de Pentecostés, prometido por el Padre y el Hijo, es quien ayuda a levantar el edificio místico que es la iglesia, y sólo él puede demostrar que son reales las verdades que proclama la iglesia.”12

Esas funciones son actividades propias de las nueve virtudes del fruto del Espíritu Santo obrando en la vida del creyente. Ahora bien, debe quedar claro en cada uno de nosotros, que para que esa operatividad divina realizada por el Espíritu de Dios, debemos pagar un precio, es a saber: Obediencia, pureza y santidad de nuestra parte delante de Dios.

Para alcanzar los recursos del Espíritu Santo sólo hay que pagar el precio.

Cada una de las nueve virtudes o gracia, puestas en función por el fruto del Espíritu Santo en la vida interior de los seguidores y seguidoras de Cristo, ayudan a cada uno y a cada una a alcanzar la estabilidad, la seguridad el equilibrio y el confort que su vida interior, haciendo posible al mismo tiempo que en su alma y en su espíritu sobreabundante el amor, el gozo, la alegría, la paz, la felicidad y todas las demás virtudes sacras que enumera Pablo en Gálatas 5:21-22. Todo eso sirve como testimonio y prueba tangible de las bendiciones que produce la salvación del alma de quienes han sido lavados por la sangre preciosa de Cristo derramada en la cruz del calvario.

Como ya sabemos, en Gálatas 5:22-23, Pablo menciona nueve derivados del fruto del Espíritu; estas nueve virtudes les ayudan al creyente a internalizar en su vida interior esos valores. Son estos valores los que moldean en la persona creyente, de manera sobrenatural su carácter, modifican su temperamento y regulan su comportamiento.Son los que le dan al creyente la fuerza de voluntad para que se convierta en un imitador de Cristo.

La abundancia y la permanencia del fruto del Espíritu en la vida del creyente lo convierte en una persona: Humilde, dócil, sencilla, agradable, afable, entendible, tratable, comprensible, llevadera, prudente, solidaria, cortés, tratable, sincera, íntegra, honrada, creíble, confiable, bien intencionada, honesta, seria, puntual, colaboradora, servicial, respetuosa, veraz, flexible, razonable, perdonadora, reconciliable, pacificadora;entre muchas otras virtudes más. Vale decir que lo que acabamos es prácticamente el perfil paulino de una persona que verdaderamente, “es guiada por el Espíritu, anda por el Espíritu y vive por el Espíritu. Cristo mismo les dijo a sus seguidores: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mt.11:29-30 VRV60). El fruto del Espíritu hace posible que podamos cumplir con esa ordenanza de nuestro Señor Jesucristo.

En su comentario sobre el paralelismo de contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu, que encontramos en Gálatas 5:18-25, la Biblia de Estudio Vida Plana, nos dice: “En contraste con las obras de la carne está la manera de vivir sin dobleces llamada el fruto del Espíritu. Éste se produce en los hijos de Dios a medida que permitan que el Espíritu dirija y ejerza tal influencia en su vida que destruyen el poder del pecado, sobre todo las obras de la carne, y caminan en comunión con Dios” 13. El apóstol Pablo va en la misma línea de pensamiento del fruto del Espíritu de ¨Gálatas 5:8-1. Esa cuando les escribió a los creyentes de la iglesia a los Filipenses, diciendo: “Por lo demás, hermanos, todo

El fruto del Espíritu obrando en las vidas de los creyentes de nuestros días, es una urgente necesidad en los tiempos de crisis por los que atraviesa la humanidad. Cuando el fruto del Espíritu opera en las vidas de cada miembro de una comunidad de creyente, en el entorno, el mismo Espíritu de Dios, de manera sobrenatural se crea y promueve un ambiente dearmonía, tal y como lo describe el salmista David en su cántico gradual del Salmo 133:

!!Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!Es como el buen óleo sobre la cabeza,El cual desciende sobre la barba,La barba de Aarón,Y baja hasta el borde de sus vestiduras;Como el rocío de Hermón,Que desciende sobre los montes de Sion;Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna” (VRV1960).

Fue el fruto del Espíritu obrando en la vida interior de los primeros miembros de la iglesia primitiva lo que produjo en ellos, que hubiera tanto amor, paz, unidad, comunión,armonía, tranquilidady de sosiego como había en cada uno de ellos. El médico Lucas describe aquellas relaciones interpersonales de coinonía santa que reinaba en los creyentes de la iglesia primitiva, en Hechos 4:32, leemos: Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común”.(VRV1960)

Conclusión

Así como la manifestación de los dones del Espíritu Santo se hace necesario en la iglesia para poder llevar a cabo la Gran Comisión y que el pueblo vea el poder de Dios manifestado, con señales, sanidades, maravillas y prodigios; del mismo modo se hace necesario queel fruto del Espíritu de Dios opere en la vida interior de cada creyente. Como hemos podido ver, es el fruto del Espíritu que ayuda al creyente que pone en su vida los recursos espirituales necesarios para que pueda ser sal de la tierra y luz del mundo; es el fruto del Espíritu el que ayuda al creyente a andar en pureza y santidad para entrar a la presencia de Dios cuando parte de esta tierra.

En el desarrollo de este tema nos hemos esforzado para hacer un enfoque a la luz de la Palabra de Dios y con la ayuda de destacados teólogos, para que entendamos qué es el fruto del Espíritu y cómo nos ayuda a vivir una vida victoriosa en Cristo Jesús. Recomendamos leer cuantas veces sea necesario este material y que cada uno sigamos los consejos de Dios en lo que a la búsqueda de los Dones de su Espíritu se refiere.

Bibliografía

1-Nelson, P.C., Doctrinas Bíblicas. (Deerfield, FL: Vida, 1960), p., 12

  1. Tamez L. Srta. Tamez Elsa, El Nuevo Testamento Griego: Editorial, Sociedad Bíblicas,

pág.92.

  1. Thomas Robertson Archivald: Imágenes Verbales en el Nuevo Testamento, Editorial CLIE,

pág. 422

  1. Biblia de Estudio Pentecostal: Editorial Vida, pág. 1679.

5.www.Google.com/RaquelBouvetdeKorniejczuk/deloconocidoalodesconocido

  1. Horton Stanley, Teología Sistemática: Editorial Vida, pág. 482.
  2. 7. Biblia de Estudio Diario Vivir Publisher: Carol Stream, Illinois, EE. UU. pág. 2041
  3. Tamez, Srta Elsa, Diccionario Conciso Griego-Español del Nuevo Testamento: Sociedad

Bíbicas Unidas-Editorial Caribe, pág,194.

  1. Jennings Dake Finis, Dake´s Annotated Reference Bibles: Editorial Lawrenceville, Gorgia,

Dake Bibles Sale Inc, pág. 206.

  1. Rea John, Espíritu Santo en la Biblia: Editorial Patmos, pág.411.
  2. F. Jarrison Everett, Comentario Bíblico Moody: Editorial Moody, pág. 349.

12 Lockyer Herbert, Todos los Libros y Capítulos de la Biblia”: Editorial Vida, pág. 51

13.Biblia de Estudio Vida Plena: Editorial Vida, pág.1679

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