InicioEvidenCristianasARQUITECTAS DEL HOGAR

ARQUITECTAS DEL HOGAR

45
0
Compartir
PUBLICIDAD

La mujer sabia edifica su casa. Mas la necia con sus manos la derriba.
Proverbios 14:1.

Dándole una mirada divertida a los matrimonios cristianos podemos destacar la gran partida que “los hombres” de nuestras iglesias le han extraído al verso citado anteriormente. Puedo decir sin temor a equivocarme, que se ha hecho una sub-doctrina de una porción bíblica. Pero no vayan a pensar que vengo a derribar este verso como argumento de responsabilidad arquitectónica hogareña, todo lo contrario, vengo a sumar un versículo ignorado por muchos (1 Pedro 3:7) que quizás haciendo un paralelismo con (Proverbios 14:1) podamos encontrar un punto de inflexión ante la realidad espiritual en que vivimos las maestras constructoras, ingenieras, arquitectas y obreras de la construcción de nuestros hogares.

PUBLICIDAD

Es fácil recalcar que no somos “sabias” cuando surgen problemas y dejarnos toda la responsabilidad de la construcción del maravilloso mundo llamado hogar (y si se destruye es porque fuimos necias), obviando lo que dice
1 Pedro 3:7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas “sabiamente”, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

“Vivid con ellas sabiamente”, o sea, que se necesita sabiduría para habitar en ese mundo que las mujeres edificamos para ustedes. El hombre por naturaleza divina es proveedor. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la “sustenta y la cuida”, como también Cristo a la iglesia. Efesios 5:29. Si queremos ser muy bíblicos, pues seámoslo; la mujer es constructora según Proverbios 14:1 y el hombre proveedor según Efesios 5:29.

Hombres: Si ustedes quieren que les construyamos un “lindo hogar” en el rol de edificadoras, vayan a la ferretería espiritual y cómprennos los materiales en el rol de proveedores. Si nos avocamos en 1 Pedro 3:7 hay varios puntitos que aclarar.

  1. Deben tener sabiduría para vivir con nosotras.
  2. Deben darnos honor.
  3. Dios se vuelve sordo a sus oraciones si no se portan bien con nosotras.

Sólo estos para no ahondar en el tema.

El maltrato a tu esposa llega al escritorio de Dios y estorba tus peticiones.
Si juntamos lo que dice Proverbios y 1 Pedro, entonces, la sabiduría es compartida. Pero tranquilos, aceptamos el reto de arquitectas del hogar, ahora bien, vayan a los distintos pasillos de la ferretería bíblica y llenen los carritos de lo que realmente necesitamos.

Tráigannos “amor” del que despacha 1 Corintios 13 para excavar la zanja y hacerles la zapata. Traigan “amor y entrega” del que dice Efesios 5:25, así como Cristo lo hizo por su iglesia y verán la gran fortaleza de las columnas que sostienen el hogar. Traigan los blocks del romanticismo de Cantares y el cemento del “buen trato” de Mateo 7:12. No haré la lista más larga, sólo quiero enfatizar que cuando tu esposa te levante una pared, no le permitas a nadie derribar lo que tanto esfuerzo le costó. Ustedes son los hombres, a todos esos parientes, amigos, “entrometidos” mándelos al desierto como le hizo Abraham a Agar por boquita floja. (Por algo en Abraham las familias se hicieron benditas, sean como él). No dejen que nadie meta sus narices en lo que tanto esfuerzo nos ha llevado construir. Tirar mezcla, pegar bocks y subir murallas para que sean ustedes como “reyes del hogar”, nos cuesta trabajo, esfuerzo, sacrificio, entrega y mucho amor, hagan ustedes lo propio.

Recuerden que el que no provee para los suyos, en especial para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un impío. 1 Timoteo 5:8.
“Toda mujer sabia edifica su casa y el hombre sabio le provee los materiales”. Y es que, por más buenas ingenieras que seamos, sin materiales, toda obra queda en planos.

Por Jenny Matos. Para contactos 809-903-8620, correo jennyferivett@hotmail.com.

PUBLICIDAD
Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here