BAVARO, LA ALTAGRACIA– Pascual Borrell pastor de la congregación, Ciudad de Dios para las Naciones, en Bávaro, pidió al gobierno prestar  mayor atención a las familias que viven en esa zona turística,  ya que dicha localidad no cuenta con servicios tan esenciales con una escuela pública, un hospital o un  cementerio.

Explicó que la falta de escuelas en la zona obliga a los estudiantes a trasladarse varios kilómetros, con todas las vicisitudes que presenta el escaso trasporte de ese poblado, y en el caso de los que mueren deben ser llevados a los lugares cercanos como la Ceiba o trasladarlos a sus respectivos pueblos.

El pastor Pascual  Borrell, quien es oriundo de San Pedro de Macorís, reveló que menos del uno por ciento de la población que vive en Bávaro es nativa de ese lugar.

También destacó la problemática de los indocumentados, extranjeros haitianos, que no tienen papeles y han procreado hijos en iguales condiciones.

Aseguró que luchan por conseguir los papeles a los niños que están en estas  condiciones, para que puedan recibir educación y otros servicios que le son negados a los ilegales.

pastorr-pascual-borrelBorrell,  quien reside en Bávaro desde 1990,  enfatizó en la necesidad de que las autoridades presten mayor atención  a las necesidades sociales que tienen las familias que viven en dicho lugar.

El pastor Pascual Borrell  quien es miembro del Consejo Nacional de la Niñez  (CONANI),  en Bávaro, desde hace un año y medio,  asegura que su función le ha permitido ayudar a los niños que deambulaban por las calles, vendiendo drogas y hasta siendo abusados sexualmente.

Considera que aunque las autoridades están trabajando, se puede hacer mucho más,  y pide la humanización de los departamentos estatales que funcionan en esa demarcación. Ya que los dueños de hoteles se encargan de sus empresas, pero de las familias no hay quien se ocupe.

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