Por: Alexis Rodríguez

Bajo el argumento absurdo de que El Templo y el Muro Occidental de Jerusalén no tienen conección con Israel, y cedérselos a los musulmanes, es una aberración y desconocimiento total de la verdad.
Al enterarme que nuestro país votó en contra de Israel en la Unesco ante Las Naciones Unidas, me siento indignado, sumamente indignado; pues podríamos estar expuesto a una maldición.
Dios, al que tanto alarde hacemos los dominicanos en creer, prometió a Israel: Bendeciré a los que te bendijeren y maldeciré a quienes te maldijeran. Creo que es una gran oportunidad de quienes verdaderamente tienen conocimiento de las promesas de Dios y están más cerca de nuestro Señor Presidente Lic.  Danilo Medina Sánchez, de concientizarlo acerca de este tema. Aún nuestro país puede reivindicarse.
Si verdaderamente nuestro excelentísimo Señor Presidente es un hombre temeroso de Dios, con raíces cristianas, fundamentado en la Palabra de Dios tiene la oportunidad de demostrarlo y no pasar a la historia desafortunando a nuestra nación.
Como muestra un botón:
El extinto presidente venezolano Hugo Chávez Frías, confesó públicamente y de manera categórica: Desde el fondo de mi alma y de mis vísceras maldigo al Estado de Israel, maldito sea Estado de Israel, mil veces maldito sea. Al poco tiempo enfermó y murió de un cáncer en sus vísceras, y hoy su país va en decadencia de manera sorprendente.
Señor Presidente Lic. Danilo Medina Sánchez reconsidere la posibilidad de echar para atrás ese voto en contra de Israel y evitemos que nuestra nación sea maldita; para que siga siendo una patria bendecida bajo los fundamentos de nuestros padres fundadores. Que evidenciemos el lema: 1. Dios, 2. Patria y 3. Libertad.

Recordemos que nuestro país, afortunadamente, votó a favor de la creación del Estado de Israel en 1947. Ahora no desbaratemos con los pies lo que hicimos con las manos.

¡Aún estamos a tiempo!

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