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Belladere, Haití. Ubicado al Este de Haití se encuentra una zona empobrecida, la cual a pesar de no haber sufrido las furias del terremoto del 12 de enero, después de este sus pobladores continúan sufriendo la situación de pobreza y miseria.
Y es que mucha gente de Puerto Príncipe en busca de una mejor forma de vida se han trasladado hacia esa y otras ciudades provinciales de Haití.
Reporteros de Evidencias pudieron constatar personalmente dicha situación con la visita girada en esta semana a esa zona y conversando con algunos de sus pobladores, así como también con pastores de iglesias cristianas.
El ministro Manuel de la Iglesia Bautista en Belladero expresó que la gente de esa ciudad necesitan alimentos, vestidos, medicinas, ya que en esa provincia no encuentran fuentes de empleos, debido a que sus campos se encuentran secos por la deforestación a que sus tierras han sido sometidas, ya que muchos de sus pobladores para comer cortan los árboles para la fabricación de carbón y venderlos.
De igual manera se expresó el pastor de la Iglesia Cristiana Reformada, quien nos dijo que inclusive árboles frutales como el mango están siendo cortados por muchas familias para la fabricación de carbón.
Informe de la FAO
La organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió recientemente del riesgo de una crisis alimentaria en Haití, sobre todo en las zonas rurales, tras el devastador terremoto.
En una nota, la FAO y la organización humanitaria internacional CARE, lanzaron su alarma ante la que consideraron “una crisis alimentaria escondida pero omnipresente, que ha afectado ya a todos los rincones del país”.
El Coordinador de Evaluaciones de la FAO en Haití, Dick Trenchard, explicó que “las zonas rurales más afectadas son las que cuentan un mayor nivel de desplazados desde Puerto Príncipe y las zonas circundantes, especialmente Artibonite al oeste y Grand’Anse al sur”.
“En muchos casos se ven obligadas a comer las semillas que han almacenado para la próxima temporada y a comer o a vender su ganado, en particular sus cabras”, añadió la FAO.
Según Trenchard, “existen indicios claros de que la población recurre ya a estrategias preocupantes e insostenibles para tratar de ayudar a las 500.000 personas que se estima que han emigrado a las zonas rurales y a otros núcleos urbanos pequeños tras el terremoto”.



